Los mercados argentinos comenzaron la semana con fuertes pérdidas, en línea con el derrumbe de los activos financieros brasileños tras el triunfo de Lula frente a Flávio Bolsonaro. El resultado electoral modificó las expectativas de los inversores y provocó una salida de posiciones en acciones, bonos y monedas de la región.
En la Bolsa porteña, el índice MSCI Merval registraba una caída del 6,5% durante las primeras horas de la jornada, mientras que los bonos soberanos en dólares también operaban en terreno negativo, con retrocesos promedio del 1,2%.
La presión se trasladó al mercado cambiario. El dólar minorista aumentó $10 y llegó a $1.560 para la venta en el Banco Nación, un nuevo máximo nominal. En paralelo, el riesgo país avanzó hasta los 738 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025.
Mercado Libre y los bancos, entre los más afectados
En Wall Street, los certificados de acciones argentinas que cotizan en dólares, conocidos como ADR, mostraron pérdidas de hasta el 12%. Entre los papeles más castigados se destacaron Mercado Libre y las entidades bancarias, con bajas que llegaron al 11%.
El retroceso de Mercado Libre estuvo vinculado, en parte, con su exposición al mercado brasileño, que representa una porción importante de sus ingresos. La caída de los activos del principal socio comercial de Argentina también generó preocupación por sus posibles efectos sobre la actividad económica y la competitividad.
El impacto se produjo en una jornada de fuerte volatilidad en Brasil. El índice Bovespa llegó a desplomarse un 15,2% y la bolsa de San Pablo suspendió temporalmente las operaciones luego de que el indicador superara el umbral que activa el mecanismo de interrupción automática de las transacciones.
Incertidumbre política y preocupación por el peso
La reacción financiera estuvo vinculada con el cambio de expectativas que generó el resultado electoral brasileño. Una parte de los inversores había apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro, por lo que el triunfo de Lula provocó una corrección de las posiciones en activos locales.
Para Argentina, la depreciación del real suma un factor de presión sobre el peso y vuelve a poner en discusión la competitividad cambiaria, especialmente por el peso de Brasil en el comercio exterior argentino.
El escenario también plantea interrogantes sobre el comportamiento de los capitales en la región y la evolución de los activos financieros locales. La combinación de caída de acciones, retroceso de bonos y suba del dólar refleja la cautela de los inversores ante la incertidumbre política y económica.
La jornada se desarrolla, además, sin un pronunciamiento oficial del presidente Javier Milei ni de la Cancillería argentina sobre el resultado electoral brasileño, pese al respaldo que el mandatario había expresado durante la campaña a Flávio Bolsonaro.