El frente judicial y político en torno a la administración de las reservas internacionales sumó un nuevo capítulo de escala internacional. En las últimas horas, se formalizó una presentación ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) para que investigue posibles irregularidades, comisiones no declaradas y fallas de control asociadas a las operaciones con oro llevadas adelante por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La denuncia formal, impulsada por el abogado Gregorio Dalbón, pone bajo la lupa transacciones financieras ejecutadas mediante derivados cuyo activo subyacente fue el oro de las reservas, señalando como presunta contraparte internacional al Deutsche Bank. El escrito busca que el regulador estadounidense analice la trazabilidad de los contratos, los flujos de dinero y las estructuras de riesgo utilizadas.
Las dudas sobre los contratos de derivados y el rol de la SEC
El eje central del planteo ante el organismo norteamericano radica en esclarecer la consistencia económica de las operaciones reportadas previamente por la Auditoría General de la Nación (AGN). Según dichos informes, las transacciones con opciones sobre el oro arrojaron un resultado negativo que superó los u$s1.023 millones, una cifra que encendió alarmas debido a que la pérdida final resultó exponencialmente superior a las primas originalmente abonadas.
Ante este escenario, la presentación ante la SEC solicita determinar si se operó bajo mecanismos complejos de cobertura —como estructuras de tipo collar— en los cuales el Banco Central habría resignado ganancias extraordinarias ante la suba internacional del metal precioso o asumido riesgos financieros desproporcionados frente a sus contrapartes en el exterior.
El cruce de argumentos sobre el balance del Banco Central
Por su parte, la conducción del BCRA ha buscado bajar el tono a las críticas argumentando que, a pesar del saldo negativo nominal en las operaciones específicas de opciones, la posición global de la tenencia de oro arrojó un resultado neto holgadamente positivo gracias a la revalorización internacional del metal.
Sin embargo, los cuestionamientos remarcan una distinción contable clave: una ganancia por valuación de activos no reemplaza los dólares líquidos que efectivamente salieron de las reservas para cancelar los compromisos financieros de los contratos de derivados.
Antecedentes y próximos pasos en la investigación
El escrito presentado en Estados Unidos no da por probada la comisión de delitos directos ni asegura que la SEC vaya a abrir de inmediato una investigación formal, pero sí exige que el organismo evalúe su competencia para revisar los pagos, comisiones y los mecanismos de control aplicados por las entidades financieras involucradas.
Mientras en el plano local avanza el pedido de acceso a expedientes y llamados a indagatoria a funcionarios nacionales, la internacionalización del caso añade presión sobre la transparencia en la gestión de los activos soberanos y abre un interrogante sobre los costos reales que debió afrontar la autoridad monetaria durante las operaciones del período.