La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME) de Santa Fe valoró las medidas anunciadas por el Gobierno nacional durante la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), que contemplan la suspensión de embargos de ARCA a las pymes y la extensión de los planes de pago de deudas impositivas hasta mayo de 2027.
A través de un comunicado difundido este martes 3 de noviembre, la entidad consideró que las decisiones representan un alivio para miles de pequeñas y medianas empresas que atraviesan dificultades financieras. No obstante, advirtió que la situación del sector industrial continúa siendo crítica y reclamó medidas más profundas para evitar nuevos cierres y pérdidas de empleo.
Desde APYME atribuyeron el anuncio a los reclamos que vienen realizando desde hace meses junto a empresarios santafesinos para visibilizar las dificultades económicas del sector.
Advierten que la producción industrial cayó un 11% respecto de 2023
La organización, presidida por Mario Galizzi, presentó una serie de indicadores que, según señaló, reflejan el deterioro del entramado productivo nacional.
De acuerdo con los datos difundidos por la entidad, la producción fabril registra una caída del 11% en comparación con los niveles de 2023.
Además, APYME advirtió que las proyecciones para 2026 contemplan el cierre de unas 3.000 empresas industriales y la pérdida de aproximadamente 105.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos.
Otro de los aspectos que genera preocupación es la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. Según el comunicado, una de cada siete pymes se encuentra afectada por embargos, mientras que la tasa de morosidad en las micro, pequeñas y medianas empresas alcanzó el 17,7%.
Para la entidad, estos indicadores muestran que las dificultades del sector exceden los problemas tributarios y requieren una respuesta integral que permita sostener la actividad productiva.
Mario Galizzi reclamó medidas urgentes para proteger el empleo
El presidente de APYME Santa Fe, Mario Galizzi, expresó su preocupación por las consecuencias sociales de la crisis que atraviesan las empresas y sus trabajadores.
“No estamos hablando solo de números fríos o balances negativos. Estamos hablando de familias enteras de trabajadores y pequeños empresarios santafesinos que hoy sufren la incertidumbre de perderlo todo. Cada empleo destruido es un golpe directo al corazón de nuestra comunidad”, manifestó.
En ese sentido, sostuvo que la suspensión de embargos y la ampliación de los planes de pago constituyen herramientas necesarias para aliviar la situación financiera, aunque insistió en que no alcanzan para revertir el deterioro industrial.
“Exigimos medidas urgentes de salvataje para frenar este industricidio y proteger el trabajo que alimenta a nuestras familias. Primero la dignidad de cada ciudadano y después los números enfocados en lo que corresponda de modo humano”, afirmó Galizzi.
Un alivio financiero que no resuelve los problemas de fondo
Desde APYME remarcaron que la suspensión de embargos y la posibilidad de regularizar deudas tributarias representan un avance para las empresas que enfrentan problemas de liquidez y dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Sin embargo, señalaron que la recuperación de la industria requiere políticas económicas orientadas a sostener la producción, proteger el empleo y garantizar la continuidad de las pequeñas y medianas empresas.
La entidad insistió en que el escenario actual exige medidas urgentes para evitar que se profundice la crisis del sector fabril.
De esta manera, APYME Santa Fe celebró el anuncio nacional como una respuesta a los reclamos empresariales, pero dejó en claro que continuará exigiendo acciones para revertir la caída de la actividad y preservar el entramado productivo y laboral.