Los activos financieros argentinos volvieron a mostrar señales de debilidad este martes, en una jornada marcada por la caída de los bonos soberanos y un riesgo país que se mantuvo por encima de los 800 puntos básicos, su nivel más alto en más de un año. Las acciones también acumularon fuertes retrocesos y regresaron a valores similares a los registrados antes de las elecciones legislativas de 2025.
El comportamiento del mercado respondió a una combinación de factores externos y locales. Entre ellos aparecen la incertidumbre por las elecciones legislativas en Estados Unidos, la evolución de las reservas del Banco Central (BCRA), las dificultades de la economía para recuperar dinamismo y las dudas de los inversores sobre el escenario político argentino de cara a 2027.
En el frente cambiario, el Banco Central no registró compras netas de divisas durante la jornada y sus reservas internacionales retrocedieron 148 millones de dólares, hasta ubicarse en 50.293 millones. Pese a esa caída, la entidad acumula compras por 16.002 millones de dólares en lo que va del año.
La preocupación del mercado está vinculada, además, con los próximos compromisos financieros del Gobierno, entre ellos los vencimientos de deuda en moneda extranjera y los pagos al Fondo Monetario Internacional. Esta semana, Argentina debe afrontar un desembolso trimestral de 877 millones de dólares.
La incertidumbre política y económica presiona sobre los mercados
Uno de los elementos que explica la caída de los activos es la percepción de riesgo político. Si bien las elecciones presidenciales argentinas serán en 2027, los inversores comenzaron a incorporar en sus decisiones la posibilidad de un cambio de orientación económica ante un eventual recambio de gobierno.
El economista Ricardo Delgado, de Analytica, consideró que existe un componente de riesgo propio de la Argentina que combina factores políticos y económicos. También cuestionó que el Gobierno haya adelantado el clima electoral y sostuvo que la falta de definiciones sobre el escenario político contribuye a la volatilidad.
Delgado señaló, además, que persisten dudas sobre la capacidad del Ejecutivo para afrontar los próximos vencimientos de deuda. En ese sentido, planteó la necesidad de que el Gobierno presente información más precisa sobre las fuentes de financiamiento con las que contará para cumplir sus compromisos.
A las cuestiones locales se suma el contexto internacional. Las elecciones legislativas de Estados Unidos generan expectativa por su posible impacto en la política económica de Donald Trump y en las relaciones financieras con los mercados emergentes. También incide el nivel de las tasas de interés de los bonos del Tesoro estadounidense, cercanas al 5% anual, que encarece el financiamiento para países como Argentina.
Acciones en baja y dudas sobre la recuperación económica
La debilidad de los indicadores de actividad también influye en las expectativas de los inversores. Sectores como la industria, el comercio y la construcción todavía muestran dificultades, mientras que el crecimiento de actividades como la minería, el agro y la energía no alcanza para compensar completamente ese desempeño.
En ese escenario, los analistas anticipan posibles dificultades en los balances de las empresas durante los próximos meses, lo que agrega presión sobre las cotizaciones.
El índice S&P Merval, principal referencia de la Bolsa porteña, había acumulado una caída del 12,6% desde el 26 de octubre y el lunes había alcanzado su valor más bajo desde la jornada previa a las elecciones legislativas de 2025. Este martes logró cortar una racha de seis ruedas consecutivas en baja, aunque la recuperación fue limitada.
Desde Max Capital señalaron que los bonos argentinos en dólares registraron pérdidas superiores a las observadas en otros mercados y consideraron que el castigo responde, en buena medida, a factores específicos de la economía local. También advirtieron que la corrección podría haber sido excesiva si se tienen en cuenta algunos indicadores recientes de actividad y las encuestas políticas.
Por su parte, Walter Morales, presidente de Wise Capital, atribuyó el deterioro de los activos a la combinación de un contexto internacional desfavorable y la falta de factores locales capaces de impulsar una recuperación.
Qué necesita el mercado para recuperar la confianza
Para los analistas, la evolución de las reservas internacionales será uno de los principales indicadores que observarán los inversores en los próximos meses. La continuidad de las compras de divisas por parte del Banco Central y la posibilidad de asegurar financiamiento para los vencimientos de 2027 aparecen entre las condiciones necesarias para reducir la incertidumbre.
Alan Versalli, estratega de Cocos Capital, sostuvo que, una vez consolidado el equilibrio fiscal, la atención del mercado se concentra en el frente externo y en la recuperación de la actividad económica. También señaló que los avances en materia de reformas y acuerdos legislativos podrían contribuir a transmitir previsibilidad sobre la continuidad del programa económico.
En su análisis, el escenario más probable es de volatilidad, al menos hasta que se despeje el panorama político. Sin embargo, consideró que una mejora sostenida de las reservas, un acuerdo de financiamiento para 2027 o señales concretas de recuperación económica podrían favorecer una reducción del riesgo país.
El indicador de JP Morgan ya había duplicado su valor desde el mínimo de 403 puntos registrado el 7 de julio. Con los bonos y las acciones bajo presión, el desafío del Gobierno será transformar los avances fiscales y cambiarios en señales de mayor confianza para los inversores y en condiciones de financiamiento más favorables para la Argentina.