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A tres meses del crimen de Ian Cabrera, la Escuela Mariano Moreno reconstruye su cotidianeidad con acompañamiento permanente

La comunidad educativa de la Escuela N.º 40 de San Cristóbal retomó las clases, aunque el impacto del tiroteo que terminó con la vida de Ian Cabrera, de 13 años, sigue presente. El Gobierno provincial mantiene un abordaje interministerial con equipos de salud mental y asegura que no hubo una baja significativa en la matrícula ni en la asistencia.

04 de julio de 2026


A tres meses del tiroteo ocurrido en la Escuela N.º 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, que conmocionó a la provincia y al país por la muerte de Ian Cabrera, de 13 años, la comunidad educativa intenta reconstruir su rutina sin dejar de convivir con las consecuencias de una tragedia que marcó un antes y un después.

Si bien las clases se desarrollan con normalidad en todos los niveles, el establecimiento continúa recibiendo un acompañamiento sostenido por parte del Gobierno de Santa Fe a través de un abordaje interministerial que incluye equipos de salud mental y distintos organismos provinciales.

La secretaria de Gestión Territorial, Daiana Gallo Ambrosis, quien coordina ese trabajo, aseguró que la escuela logró recuperar parte de su funcionamiento habitual, aunque remarcó que el impacto emocional permanece.

“Nada volvió a ser como antes porque Ian no está, Gino cometió este hecho y realmente toda la comunidad quedó muy apenada por lo sucedido”, expresó la funcionaria.

En ese sentido, explicó que la Escuela Mariano Moreno mantiene encuentros quincenales con profesionales de salud mental destinados al equipo directivo y a los docentes que requieren acompañamiento. Además, continúa el trabajo específico con los cursos a los que pertenecían tanto Ian Cabrera como G.C., el adolescente señalado como autor del ataque.

“Para nosotros es un desafío permanente porque, si bien se volvió de alguna manera a lo cotidiano, hay un antes y un después”, sostuvo Gallo Ambrosis.

Sin cambios significativos en la matrícula

Uno de los interrogantes que surgieron tras el hecho era si la tragedia impactaría en la permanencia de los estudiantes dentro de la institución o en el presentismo docente. Sin embargo, desde el Gobierno provincial señalaron que ese escenario no se produjo.

“No fue un impacto significativo. De hecho, la Escuela 40 sigue teniendo sus estudiantes y las familias siguen apostando a esa institución porque lo que pasó fue algo totalmente extraordinario, algo que no teníamos capacidad de prever”, afirmó la secretaria.

Para la funcionaria, el episodio dejó al descubierto problemáticas sociales que exceden el ámbito escolar.

“Tiene que ver con una subcultura que no teníamos en el radar y que nos sorprendió a todos, sobre todo en una localidad tan pequeña como San Cristóbal. Esto nos invitó a reflexionar sobre las violencias que estamos viviendo en la sociedad y que terminan impactando en la escuela”, señaló.

En esa línea, consideró que el desafío es colectivo y que requiere un mayor compromiso de los adultos.

“Tenemos que interpelarnos sobre cómo trabajar con nuestros jóvenes, qué herramientas darles y qué disponibilidad tenemos como adultos para acompañarlos”, planteó.

El efecto de las amenazas de tiroteos

El crimen de Ian también tuvo repercusiones a nivel nacional. En los meses posteriores se multiplicaron las falsas amenazas de tiroteos en establecimientos educativos de distintas provincias, muchas de ellas vinculadas a desafíos que circularon en redes sociales.

Sobre esa situación, Gallo Ambrosis advirtió que desde el Gobierno nunca se minimizaron esos episodios.

“No lo tomamos como una broma. Lo que pasó en San Cristóbal fue real y luego apareció ese reto viral que comenzó en TikTok y empezó a expandirse entre los jóvenes, que en algunos casos lo tomaban como un chiste. Pero no lo es: es un delito”, afirmó.

La funcionaria explicó que, tras un pico inicial de denuncias, el fenómeno comenzó a disminuir gracias al trabajo preventivo realizado en las escuelas.

“Se trabajó mucho puertas adentro, dialogando con los jóvenes y con los niños sobre las consecuencias de este tipo de amenazas, y pudimos revertir esa situación y bajar considerablemente el nivel de estos casos”, indicó.

La situación judicial del adolescente

Mientras la comunidad educativa continúa su proceso de reconstrucción, la causa judicial también sigue avanzando.

Días atrás, el juez de Primera Instancia de Distrito de Menores, José Alberto Boaglio, resolvió extender por otros 90 días las medidas dispuestas sobre G.C., el adolescente de 15 años acusado de protagonizar el ataque armado ocurrido el pasado 3 de abril.

La decisión hizo lugar al pedido de la Fiscalía y establece la continuidad del alojamiento del menor en un instituto de la ciudad de Santa Fe bajo un régimen de libertad vigilada y acompañamiento psicológico.

La resolución se adoptó luego de analizar informes interdisciplinarios sobre su evolución y tiene como objetivo sostener el tratamiento que viene realizando mientras continúa el proceso judicial.

A tres meses de una tragedia que cambió para siempre la historia de la Escuela Mariano Moreno, la institución intenta recuperar su vida cotidiana. Sin embargo, la ausencia de Ian Cabrera continúa siendo una herida abierta para toda la comunidad educativa, que hoy enfrenta el desafío de seguir adelante sin olvidar lo ocurrido.