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1 año de su fallecimiento Papa Francisco

A un año de la muerte del papa Francisco, el legado de sus palabras sigue vigente

Desde el recordado “hagan lío” hasta sus definiciones sobre pobreza, inclusión y poder, las frases de Jorge Bergoglio continúan marcando el rumbo de la Iglesia y el debate público

21 de abril de 2026


Este 21 de abril se cumple un año de la muerte del Papa Francisco, quien falleció en 2025 a los 88 años tras enfrentar problemas de salud. Su última aparición pública había sido el Domingo de Pascua, en una misa celebrada en el Vaticano. La noticia de su fallecimiento generó una masiva despedida de fieles en todo el mundo y dio inicio a una serie de homenajes que, un año después, vuelven a poner en primer plano su legado.

A lo largo de casi 12 años de pontificado, el primer Papa argentino dejó una impronta marcada por la apertura de debates dentro de la Iglesia católica y por un lenguaje directo que trascendió el ámbito religioso. Entre sus frases más recordadas aparece el ya emblemático “hagan lío”, dirigido a los jóvenes como una invitación a involucrarse, cuestionar y transformar la realidad.

Desde su elección en 2013, Bergoglio impulsó una agenda que abordó temas sensibles como la pobreza, la desigualdad, las migraciones, los conflictos internacionales y las problemáticas internas de la Iglesia, entre ellas los abusos y la corrupción. En ese camino, varias de sus definiciones se volvieron hitos de su papado.

“¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!”, expresó en sus primeros años como pontífice, marcando una línea pastoral centrada en los sectores más vulnerables. En la misma línea, una de sus frases más difundidas fue: “Si un gay acepta al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”, en referencia a la inclusión dentro de la Iglesia.

También dejó definiciones contundentes sobre temas internos: “Los abusos a menores son la vergüenza y la humillación de la Iglesia”, afirmó en uno de sus últimos años de gestión. Y en otra intervención sostuvo: “Mejor ser ateo que mal cristiano”, al cuestionar las conductas contradictorias dentro del propio ámbito religioso.

En el plano internacional, promovió el diálogo y la paz. “Para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra”, dijo en un encuentro interreligioso en el Vaticano, mientras que en el debate político global lanzó otra frase que resonó ampliamente: “Una persona que piensa en construir muros y no puentes, no es cristiano”.

Sus palabras también alcanzaron temas sociales y culturales, como el rol de la mujer en la Iglesia —“va mucho más allá de la funcionalidad”— o incluso expresiones más cercanas a las nuevas generaciones, como cuando definió a la Virgen María como “la influencer de Dios”.

A un año de su muerte, la Conferencia Episcopal Argentina convocó a misas conmemorativas en distintos puntos del país. Una de las principales celebraciones tendrá lugar en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, mientras que en la ciudad de Buenos Aires se realizará otra ceremonia en la Basílica de San José de Flores, un sitio emblemático en la vida de Bergoglio.

En ambos casos, las celebraciones buscan no solo recordar su figura, sino también renovar el compromiso con una Iglesia más cercana, inclusiva y comprometida con los desafíos del presente, tal como lo propuso durante su pontificado.