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Ainoa Blasco, la camionera que muestra en redes el lado menos conocido de la vida en la ruta

La española lleva cuatro años trabajando al volante y contó cómo la soledad, los horarios cambiantes y la distancia de su familia impactan en la vida de quienes trabajan en el transporte de cargas. También habló de los prejuicios que enfrentó por ser mujer.

02 de septiembre de 2026


Ainoa Blasco convirtió su experiencia como camionera en contenido para las redes sociales. Desde allí muestra cómo es trabajar durante largas jornadas al volante y decidió poner el foco en un aspecto que, según sostiene, todavía recibe poca atención dentro del sector: el impacto psicológico de la profesión.

En una entrevista con el canal de YouTube Rutas de Éxito, la española repasó sus cuatro años como transportista de un camión frigorífico y explicó que la vida en la ruta implica mucho más que conducir durante varias horas.

“La psicología no se le da importancia y pasamos mucha soledad”, sostuvo Blasco al describir una de las principales dificultades de la actividad.

Soledad, frustración y una rutina impredecible

Para la camionera, pasar buena parte del tiempo sola dentro del vehículo puede generar un desgaste que muchas veces queda invisibilizado. A las extensas jornadas se suman los horarios cambiantes, la dificultad para dormir correctamente y la imposibilidad de mantener una rutina estable.

Blasco explicó que la profesión modificó por completo su manera de organizar la vida cotidiana. Las reuniones familiares, las salidas con amigos e incluso actividades simples dejaron de poder planificarse con normalidad.

La imprevisibilidad de los viajes también afecta cuestiones básicas como el descanso y la alimentación. Según relató, cada jornada puede presentar situaciones diferentes y obliga a adaptarse permanentemente a los tiempos y necesidades del trabajo.

“Tu cabeza entra en bucle y tú no sabes pararla”, explicó al referirse a los momentos en los que la soledad y las preocupaciones se acumulan durante las horas de conducción.

Una crisis de ansiedad que la obligó a detener el camión

Blasco también contó que atravesó personalmente las consecuencias de esa presión. En una oportunidad sufrió una crisis de ansiedad mientras estaba trabajando y tuvo que detener el vehículo después de sentir que se le nublaba la vista.

La situación la llevó a buscar ayuda profesional. Según relató, recibió tratamiento y comenzó un proceso para comprender qué había detrás del malestar que estaba experimentando.

Para ella, aquella experiencia dejó en evidencia que el estado psicológico de los conductores también forma parte de la seguridad en las rutas. Manejar un vehículo de gran porte durante horas requiere concentración y responsabilidad, por lo que considera necesario prestar mayor atención al bienestar de quienes realizan esta tarea.

Ser mujer al volante

Otro de los aspectos que abordó fue su experiencia como mujer dentro de una actividad históricamente asociada a los hombres.

Blasco aseguró que, durante sus años de trabajo, solamente tuvo una situación en la que se sintió incómoda por su condición de mujer. En ese sentido, destacó la importancia de la manera en que cada persona se desenvuelve y establece límites frente a los demás.

Su presencia en las redes también busca mostrar esa realidad desde una perspectiva diferente y acercar a quienes no conocen cómo es la vida cotidiana de una camionera.

“Llevamos un misil de 40 toneladas”

A pesar de las dificultades, Blasco asegura que disfruta de su trabajo y eligió conscientemente dedicarse al transporte. Su intención no es desalentar a quienes quieran ingresar al sector, sino visibilizar los aspectos que muchas veces quedan fuera de las imágenes de la ruta.

En ese sentido, dejó una advertencia para sus colegas: conducir un camión implica una enorme responsabilidad y no hay que confiarse.

Su experiencia apunta a instalar una discusión que, según considera, todavía está pendiente: además de controlar los vehículos y respetar los tiempos de descanso, también es necesario cuidar la salud psicológica de quienes pasan gran parte de su vida detrás del volante.