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¿Por qué escuchar música triste puede mejorar el estado de ánimo?

Aunque pueda parecer contradictorio, recurrir a canciones melancólicas en momentos difíciles puede ayudar a procesar las emociones y generar una sensación de compañía y comprensión.

17 de septiembre de 2026


¿Por qué escuchar música triste puede mejorar el estado de ánimo?

Aunque pueda parecer contradictorio, recurrir a canciones melancólicas en momentos difíciles puede ayudar a procesar las emociones y generar una sensación de compañía y comprensión.

Cuando una persona atraviesa un momento de tristeza, la reacción más intuitiva podría ser buscar música alegre para intentar cambiar el ánimo. Sin embargo, distintos especialistas sostienen que escuchar canciones tristes también puede tener un efecto positivo, precisamente porque permite conectar con lo que se está sintiendo.

El psicólogo y neurocientífico Daniel Levitin, de la Universidad McGill de Montreal, explicó que una canción que coincide con el estado emocional de una persona puede generar una sensación de identificación. En lugar de percibirse desconectado de lo que siente, el oyente puede experimentar que la música expresa aquello que le resulta difícil poner en palabras.

La investigación científica también encontró diferentes motivos por los que las personas disfrutan de la música triste. Un estudio publicado en PLOS ONE, que analizó las respuestas de 772 participantes, identificó entre ellos la regulación de las emociones, la empatía, la imaginación y el consuelo. Además, la nostalgia apareció como una de las emociones más frecuentes asociadas a este tipo de canciones.

La música puede acompañar las emociones

Según los especialistas, no necesariamente se trata de escuchar música triste para permanecer en un estado de tristeza, sino de utilizarla como una forma de atravesar y procesar una emoción.

La terapeuta Jennifer Buchanan señaló que, en contextos clínicos, determinadas canciones pueden coincidir con aquello que está experimentando una persona y, al mismo tiempo, ayudarla a acercarse al estado emocional que busca alcanzar.

El efecto tampoco se limita a las canciones melancólicas. La música rápida y de mayor intensidad puede incrementar la activación fisiológica y, en determinadas circunstancias, contribuir a mejorar el estado de ánimo.

Por eso, no existe una única fórmula musical para sentirse mejor. La respuesta depende de factores como la personalidad, las experiencias personales, los recuerdos asociados a una canción y el estado emocional de cada oyente.

En definitiva, una canción triste no necesariamente profundiza la tristeza: para algunas personas puede funcionar como una forma de compañía, identificación y regulación emocional.