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Alerta global: ¿podría repetirse en Argentina una tragedia sísmica como la de Venezuela?

Tras los dos sismos que sacudieron al país caribeño, el geólogo e investigador Carlos Ramonell explicó la dinámica detrás de estos fenómenos y analizó cuáles son las zonas con mayor peligro en nuestro territorio. "En una zona sísmica, es de esperar que ocurran estos eventos", advirtió.

26 de junio de 2026


La reciente tragedia que golpeó a Venezuela con dos sismos de gran magnitud encendió las alarmas en toda la región y volvió a poner en el foco de debate la vulnerabilidad de los distintos países frente a la actividad tectónica. En una entrevista exclusiva con el móvil de Veo, Carlos Ramonell, geólogo e investigador, aportó claridad sobre la mecánica de este fenómeno y analizó los riesgos reales de que un evento de características similares tenga lugar en la Argentina.

Para Ramonell, lo ocurrido en el país caribeño es, dentro de la dinámica de nuestro planeta, “un evento frecuente y normal”. El especialista explicó que la Tierra, en sus primeros kilómetros de profundidad, está segmentada en unas 13 o 14 placas tectónicas que se deslizan unas respecto de otras.

El “roce” de 2 centímetros al año que desató el desastre

“Justamente ahí, frente a Caracas, se da el deslizamiento de la placa del mar Caribe respecto de la placa de América del Sur, que se desplaza hacia el oeste, mientras que la otra va hacia el este, a una velocidad más o menos de 2 centímetros al año”, detalló el geólogo.

Ramonell precisó que este movimiento no es constante: las rocas que están en rozamiento van acumulando una enorme tensión que, en un determinado momento, se suelta y se libera en forma de energía sísmica. Aunque Venezuela tiene antecedentes de sismos importantes en los últimos 120 años, el investigador reconoció que los registrados en esta oportunidad (de magnitudes entre 7,2 y 7,5) liberaron una energía hasta “40 veces mayor” a lo que se tenía registrado formalmente, tratándose de eventos muy poco frecuentes pero previsibles por la geografía del lugar.

Respecto a la infraestructura, el geólogo comparó la situación con el histórico terremoto de Caucete ocurrido en la provincia de San Juan en 1977, el cual tuvo una magnitud y profundidad similares a los de Caracas, pero no causó el mismo nivel de daños en la ciudad capital (ubicada a solo 20 kilómetros del epicentro). Esto, según sugirió, expone que en la zona afectada de Venezuela “no había estructuras adecuadas para este tipo de eventos”.

El mapa del peligro en Argentina: ¿dónde podría pasar?

Al ser consultado sobre el escenario local y la posibilidad de que se repitan fenómenos de esta gravedad en suelo argentino, Ramonell fue categórico al delimitar las áreas de mayor vulnerabilidad dentro del territorio nacional:

  • La zona de mayor peligrosidad: Está concentrada en la provincia de San Juan y la mitad norte de Mendoza.

  • El área de extensión: Se expande un halo de riesgo hacia las provincias de Catamarca y Salta, catalogadas también como zonas sísmicas importantes.

Sin embargo, el investigador llevó tranquilidad a la población al destacar el nivel de preparación que tiene el país en sus zonas críticas. “Las construcciones están preparadas justamente para esto”, afirmó, y concluyó subrayando que no solo las edificaciones convencionales respetan normas antisísmicas, sino que las grandes obras de infraestructura (como la presa de Ullum y otros diques en la región de Cuyo) se diseñan y construyen previendo desde el origen este tipo de escenarios.