La aparición de serpientes en distintos sectores de la costa santafesina volvió a encender las alertas en los últimos días. El aumento del nivel del río Paraná, el arrastre de camalotes y las temperaturas más elevadas favorecen que estos animales abandonen sus refugios naturales y sean vistos con mayor frecuencia en zonas habitadas.
La doctora Vanesa Arzamendia explicó en una entrevista con Veo Noticias que este fenómeno responde tanto a las condiciones ambientales como al comportamiento natural de las especies.
“El río está creciendo considerablemente y eso provoca que muchos refugios se inunden. Las serpientes buscan tierras más altas y por eso aumentan los encuentros con las personas”, señaló.
Qué especies pueden aparecer
Según la especialista, en la región habitan distintas especies de serpientes, algunas venenosas y otras completamente inofensivas.
La yarará grande es la especie venenosa más frecuente en la zona y la que representa el mayor riesgo para las personas. En cambio, la ñacaniná, que suele aparecer en imágenes difundidas en redes sociales, es una culebra de gran tamaño que, aunque puede resultar intimidante por su aspecto, no provoca accidentes graves como la yarará.
Arzamendia explicó que la ñacaniná suele levantar la parte anterior del cuerpo y ensanchar el cuello cuando se siente amenazada, un comportamiento defensivo que muchas veces genera temor, aunque no implica la misma peligrosidad.
Cómo actuar al encontrar una serpiente
La recomendación principal es no intentar capturarla, ahuyentarla ni matarla.
“La serpiente deja de ser peligrosa una vez que la vemos, porque podemos evitarla. Lo mejor es alejarnos y dejar que siga su camino. No va a atacar a una persona si no se siente amenazada”, indicó la especialista.
También recordó que manipular al animal con palos u otros objetos incrementa el riesgo de una mordedura.
En caso de que una serpiente aparezca dentro de una zona urbana o en cercanías de viviendas, recomendó dar aviso a la Policía Ecológica o al Cobem para que personal capacitado la retire y la traslade nuevamente a su ambiente natural.
Más apariciones durante los próximos meses
Arzamendia advirtió que la presencia de serpientes podría incrementarse en las próximas semanas debido a la combinación de ríos altos y temperaturas más cálidas.
“Seguramente vamos a encontrarlas con mayor frecuencia. Son parte de nuestra fauna y es importante conocer cuáles representan un riesgo y cuáles cumplen un rol fundamental en el equilibrio del ecosistema”, sostuvo.
La especialista remarcó que estos reptiles cumplen una función clave en el control de poblaciones de roedores y otras especies, por lo que pidió evitar su eliminación.
Qué hacer ante una mordedura
En caso de sufrir una mordedura de una serpiente venenosa, la recomendación es trasladar a la persona lo antes posible a un centro de salud. En la ciudad de Santa Fe, el Hospital José María Cullen cuenta con el suero antiofídico necesario para tratar este tipo de accidentes.
Arzamendia enfatizó que no deben aplicarse remedios caseros ni maniobras tradicionales como colocar torniquetes, realizar cortes sobre la herida o intentar extraer el veneno.
“Lo único que debe hacerse es acudir inmediatamente a un hospital para que un médico evalúe la situación y aplique el tratamiento correspondiente. Cualquier otra maniobra puede agravar el cuadro”, explicó.
Finalmente, recordó que la mayoría de los accidentes ocurren cuando las personas intentan manipular o matar a las serpientes, por lo que la mejor forma de prevenir una mordedura es mantener la distancia y dar aviso a las autoridades cuando el animal aparezca en un área poblada.


