
Una violenta disputa entre integrantes de dos familias terminó con seis personas aprehendidas y el secuestro de un revólver calibre .38 con cartuchos en su interior en barrio Cabal de la ciudad de Santa Fe.
El episodio ocurrió durante la tarde del martes en la zona de Obispo Boneo al 5600, donde vecinos del sector alertaron a la central de emergencias 911 por una situación de extrema tensión que incluía gritos, amenazas, disparos de arma de fuego y daños materiales.
Tras recibir el aviso, efectivos del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I La Capital acudieron al lugar y constataron un enfrentamiento entre integrantes de dos grupos familiares que mantienen conflictos de convivencia.
Una vecina denunció amenazas con un arma de fuego
Según informaron fuentes policiales, una mujer de 53 años, domiciliada en la misma cuadra, denunció ante los agentes que había sido amenazada con un arma de fuego durante la disputa vecinal.
Además, indicó que el conflicto había generado daños en bienes particulares y momentos de extrema violencia entre los involucrados.
Como consecuencia del procedimiento, los efectivos aprehendieron a seis personas, todas residentes de la zona: dos mujeres y cuatro hombres, con edades comprendidas entre los 28 y 63 años.
Durante la intervención policial, los agentes secuestraron un revólver calibre .38 que contaba con tres cartuchos alojados en su interior, elemento que quedó a disposición de la investigación judicial.
La Fiscalía investiga amenazas, abuso de arma y daños
Desde la Policía de Santa Fe informaron la situación a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital y, posteriormente, al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El funcionario judicial dispuso que los seis aprehendidos continúen privados de su libertad mientras se realizan las diligencias correspondientes, entre ellas la toma de testimonios a vecinos del sector, el análisis de cámaras de videovigilancia públicas y privadas y los peritajes criminalísticos a cargo del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).
La calificación legal provisoria del hecho quedó establecida como amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, abuso de arma y daños, mientras continúa la investigación para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.


