El encuentro reunió reclamos de frentistas, comerciantes y trabajadores que cuestionan tanto la extensión territorial del SEOM como el costo que implica estacionar en sectores residenciales.
Durante la actividad, Oscar “Cachi” Martínez sostuvo que el sistema no logró cumplir con varios de los objetivos anunciados y cuestionó su aplicación en barrios donde, según planteó, no existe una rotación vehicular que justifique el cobro.
“Lo hemos titulado SED más que SEOM, porque es un sistema de estacionamiento desordenado y desmedido”, afirmó Martínez, quien vinculó el funcionamiento actual con una política de fuerte contenido recaudatorio.
Cuestionamientos al costo y al impacto en los comercios
Martínez señaló que uno de los principales problemas es el valor que deben afrontar trabajadores y vecinos que estacionan durante varias horas al día.
Como ejemplo, aseguró que un empleado de comercio que utiliza el sistema de lunes a viernes y los sábados por la mañana podría gastar alrededor de 350.000 pesos mensuales, mientras que una cochera privada puede costar entre 80.000 y 100.000 pesos.
También cuestionó el impacto sobre la actividad comercial. Según explicó, un relevamiento realizado sobre el área alcanzada por el SEOM detectó unos 3.600 comercios afectados y una percepción generalizada de caída en las ventas.
Medei pidió revisar el sistema desde el Concejo
El concejal Pedro Medei sostuvo que desde la oposición ya habían planteado objeciones a la ampliación del sistema y remarcó que existen zonas residenciales donde, a su entender, el estacionamiento medido pierde sentido.
Mencionó sectores de Mariano Comas, Barrio Sur, Candioti Sur, Candioti Norte, Puerto y República del Oeste, y señaló que en algunas cuadras no existen comercios, oficinas ni establecimientos que generen una alta circulación de vehículos.
Además, aseguró que existe consenso entre los concejales de la oposición para introducir modificaciones.
Medei también se refirió a los anuncios realizados recientemente por el municipio, entre ellos la incorporación de una hora adicional de franquicia para frentistas y la liberación de los sábados. Para el edil, esas medidas demuestran que el sistema sí puede ser revisado.
En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar con audiencias públicas y pedidos de informe para conocer en detalle el funcionamiento y la administración del sistema.
Una encuesta refleja descontento y desconocimiento
Florencia López, integrante de la Agrupación La Brigadier, explicó que el relevamiento realizado entre vecinos y comerciantes todavía no tiene un informe final, aunque adelantó que la primera impresión muestra un importante nivel de rechazo.
Según señaló, uno de los principales problemas detectados es el desconocimiento respecto del funcionamiento del sistema, el destino de la recaudación y la utilización del Fondo de Movilidad.
“Los vecinos no entienden por qué este cambio que se propone ordenar el tránsito termina desordenando la vida cotidiana de trabajadores y vecinos”, expresó.
López agregó que, en algunos casos relevados, trabajadores destinan cerca del 10% de su salario mensual al estacionamiento medido.
Reclaman mayor información y participación vecinal
A lo largo de la asamblea, los organizadores insistieron en la necesidad de abrir instancias de participación antes de continuar con la aplicación del sistema.
Entre los principales reclamos aparecen la revisión de las zonas alcanzadas, el costo para frentistas y trabajadores, el impacto comercial y la falta de información sobre el destino de los fondos recaudados.
La convocatoria buscó reunir esas inquietudes y trasladarlas al debate político e institucional, con el objetivo de impulsar modificaciones en el actual esquema de estacionamiento medido de Santa Fe.