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León XIV llamó a bajar la confrontación y pidió reconocer a quienes piensan distinto

En su primer discurso en la Argentina, durante un acto en el Palacio Libertad junto a Javier Milei y autoridades de los tres poderes, el Papa convocó a fortalecer el diálogo, buscar consensos y poner la economía al servicio de las personas. También reclamó atención para la educación, las universidades, la investigación y las personas con discapacidad, y recordó a Francisco.

08 de noviembre de 2026


El papa León XIV pronunció este domingo su primer discurso en la Argentina y dejó un mensaje centrado en la convivencia democrática, el diálogo y la responsabilidad de quienes ejercen cargos públicos. Durante el acto realizado en el Palacio Libertad, ante el presidente Javier Milei, integrantes del gabinete, gobernadores, legisladores, jueces de la Corte Suprema y representantes diplomáticos, pidió reconocer a quienes piensan distinto y cuidar el lenguaje en la vida pública.

“La democracia se fortalece también en la manera cotidiana de actuar en la vida pública: en la disposición a escuchar, en el cuidado de la palabra, en la búsqueda paciente de acuerdos y en la capacidad de reconocer en quien piensa de manera distinta a un compatriota con quien se comparte un mismo destino”, expresó.

En un discurso de aproximadamente 25 minutos, el Pontífice abordó temas políticos, económicos, sociales y ambientales. Sin hacer referencias directas a decisiones del Gobierno nacional, planteó la necesidad de que la autoridad se ejerza como un servicio, con límites y orientada al bien común.

También dejó una definición sobre el modelo económico: “La economía debe estar al servicio de la persona, y no la persona al servicio de la economía”.

El recuerdo de Francisco y la identidad argentina

León XIV comenzó su mensaje con una referencia al papa Francisco y al vínculo que lo une con el país. Recordó que durante doce años la Iglesia universal escuchó la voz de un pontífice argentino y señaló que su propia visita representa, de algún modo, el recorrido inverso.

“Hoy, al sucederle en el ministerio petrino, recorro en cierto modo el camino inverso y vengo a la patria donde el papa Francisco comenzó una historia que después habría de entrelazarse con la de toda la Iglesia”, afirmó.

El pontífice también destacó la diversidad de los orígenes que conformaron la Argentina, con una referencia a los pueblos originarios y a las distintas corrientes migratorias. Valoró la capacidad de la sociedad para recibir a quienes llegaron al país y sobreponerse a momentos difíciles.

En ese recorrido por la identidad nacional, mencionó el Martín Fierro, de José Hernández; la obra de Jorge Luis Borges; el tango, la música del interior y tradiciones como compartir el mate. También destacó la presencia de la fe cristiana en la historia y la cultura argentinas.

Al referirse al pasado, sostuvo que la historia nacional conserva motivos de gratitud, pero también “recuerdos dolorosos”, en una alusión a los períodos más difíciles de la vida del país.

El llamado a quienes tienen responsabilidades públicas

Uno de los ejes centrales del discurso estuvo dirigido a quienes ocupan cargos de responsabilidad política. León XIV sostuvo que la autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio y se orienta al cuidado de los intereses de toda la comunidad.

En ese sentido, planteó que quienes gobiernan deben actuar con prudencia, reconocer los límites del poder que les fue confiado y tomar decisiones pensando más allá de las necesidades inmediatas.

También advirtió sobre el impacto del crimen organizado, las redes de trata de personas, el tráfico de armas y drogas y la corrupción. Según señaló, estos delitos dañan la convivencia, alimentan la violencia y desvían recursos necesarios para el bien común.

Frente a ese escenario, consideró indispensables la coordinación entre los Estados y la solidez de las instituciones. Además, remarcó que la integridad personal de quienes gobiernan es fundamental para sostener la confianza de la ciudadanía.

Economía, trabajo y atención a los sectores vulnerables

Al abordar la situación económica y social, León XIV destacó el valor del trabajo en distintos ámbitos, desde el campo y las ciudades hasta las escuelas, los hospitales y los talleres. Sostuvo que el empleo permite sostener a las familias, desarrollar capacidades y participar en la construcción del país.

En ese marco, pidió favorecer las oportunidades, estimular la iniciativa privada y procurar que el crecimiento alcance también a quienes atraviesan mayores dificultades.

Mencionó especialmente a las familias que viven con incertidumbre, las personas que buscan trabajo, los adultos mayores y quienes, pese a tener un empleo, no logran cubrir las necesidades de sus hogares.

El Papa también se refirió a la importancia de proteger la vida y atender a las personas en situaciones de enfermedad, dependencia y discapacidad. “Corresponde cuidar, aliviar el sufrimiento, acompañar y hacer sentir a cada persona que su vida conserva siempre un valor que ninguna circunstancia puede disminuir”, sostuvo.

Educación, universidades e investigación

Otro de los puntos destacados fue la situación de los jóvenes y las oportunidades para desarrollar sus proyectos en el país. León XIV planteó que la Argentina debe preguntarse por qué muchos jóvenes se ven obligados a emigrar para concretar sus aspiraciones.

“Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños”, expresó.

A continuación, llamó a fortalecer la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación. Recordó que el país supo extender la instrucción a sectores cada vez más amplios de la sociedad y destacó la importancia de recuperar esa capacidad.

El cuidado ambiental y la búsqueda de la paz

El discurso también incluyó referencias al ambiente y a los recursos naturales. León XIV describió a la Argentina como una tierra de extraordinaria riqueza y sostuvo que su aprovechamiento debe contribuir al bienestar de las comunidades y preservar las condiciones que permiten la vida y el trabajo en cada territorio.

Por otra parte, al referirse a los avances tecnológicos y a la inteligencia artificial, planteó la necesidad de desarrollar una conciencia ética acorde con los cambios que atraviesa la sociedad.

En materia internacional, volvió sobre uno de los temas centrales de su pontificado: la paz. Señaló que los intereses legítimos de cada nación deben defenderse mediante el diálogo, el respeto al derecho y la búsqueda de acuerdos.

Un mensaje final por la unión nacional

En el cierre de su intervención, León XIV convocó a los argentinos a mirar el futuro con confianza y a asumir la responsabilidad de construir una sociedad con objetivos compartidos.

En particular, recuperó el propósito de “constituir la unión nacional”, expresado en el Preámbulo de la Constitución. También evocó a la Virgen de Luján y retomó una frase que Francisco había dirigido a los argentinos en un videomensaje de 2016: “Que el Señor los haga crecer como pueblo”.

“Que Dios bendiga a Argentina y a todos sus habitantes”, concluyó el pontífice, ante los aplausos de los presentes en el Palacio Libertad.