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Comenzó el juicio al exfiscal Patricio Serjal por corrupción y vínculos con el juego clandestino

Los fiscales solicitaron una condena de 12 años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para Serjal, mientras que para Ugolini pidieron 5 años de cárcel y 10 años de inhabilitación especial para ocupar cargos públicos.

15 de septiembre de 2025


Este lunes se inició en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio oral contra el exfiscal regional Patricio Serjal y el exempleado judicial Nelson Ugolini, acusados de integrar una red de corrupción que brindaba protección a empresarios vinculados al juego clandestino.

Las acusaciones

La Fiscalía imputa a Serjal, de 48 años, los delitos de asociación ilícita en calidad de organizador, cohecho pasivo agravado, falsedad ideológica de documento público, omisión de persecución penal y peculado de servicios.
En el caso de Ugolini, de 38 años, se lo acusa de asociación ilícita como integrante, cohecho pasivo simple e incumplimiento de deberes de funcionario público, además de haber filtrado información a un empresario que ya fue condenado por explotar el juego ilegal.

Pedido de penas

Los fiscales solicitaron una condena de 12 años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para Serjal, mientras que para Ugolini pidieron 5 años de cárcel y 10 años de inhabilitación especial para ocupar cargos públicos.

Desarrollo del juicio

El debate oral se lleva adelante en la sala 10 del Centro de Justicia Penal, con audiencias de unas cinco horas diarias.

  • Serjal llega al juicio en libertad condicional, luego de que se le revocara la prisión domiciliaria, aunque con restricciones y un embargo millonario.

  • Ugolini, en cambio, permanece detenido con prisión preventiva por otra causa vinculada a estafas en la compraventa de automóviles.

Un caso resonante

El proceso contra Serjal es considerado uno de los más importantes en los últimos años en materia de corrupción institucional en Santa Fe. Según la acusación, el exfiscal habría utilizado su cargo para garantizar impunidad a empresarios dedicados al juego clandestino, incumpliendo deliberadamente sus deberes como funcionario judicial.