Trabajadores del Conicet y de otros organismos del sistema científico y tecnológico realizaron este miércoles una jornada federal de protesta para advertir sobre el impacto de las políticas del Gobierno nacional en el financiamiento de la ciencia y la tecnología. En Santa Fe, la actividad se desarrolló al mediodía en la sede local del organismo, bajo la consigna “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”.
La convocatoria tuvo como objetivo visibilizar la situación que atraviesan investigadores, becarios, técnicos y trabajadores de los organismos científicos y tecnológicos. En la ciudad, la modalidad incluyó entrevistas y encuentros con medios de comunicación en los propios lugares de trabajo para explicar las tareas que desarrollan y exponer los reclamos.
Durante la jornada, Rubén Spies, director del Conicet Regional Litoral, sostuvo que la situación excede al organismo y afecta al conjunto del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.
“No es solamente el Conicet. Es uno de los tantos organismos que integran el sistema nacional, como el INTA, el INTI, la CONAE, la CNEA, el Servicio Meteorológico y el ANLIS. Todos están sufriendo un desfinanciamiento atroz”, señaló.
El financiamiento de la ciencia, en mínimos históricos
Uno de los principales cuestionamientos de los trabajadores está relacionado con la caída de la inversión pública destinada a ciencia y tecnología. Según los datos difundidos en el marco de la protesta, la inversión en la función Ciencia y Técnica de la Administración Pública Nacional se proyecta para 2026 en 0,140% del PBI, el nivel más bajo desde que existen registros de la serie histórica iniciada en 1972.
Spies comparó esa situación con la inversión de los países más desarrollados. “Los 20 países más desarrollados del mundo invierten entre el 2 y el 5% de su PBI, con un promedio cercano al 3%”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la inversión científica constituye una herramienta estratégica para el desarrollo económico y social. “Los países ricos y prósperos no invierten en ciencia y tecnología porque son ricos. La implicación es al revés: son ricos porque se convencieron de que ese es el camino”, afirmó.
Reclaman por proyectos paralizados y pérdida de trabajadores
Desde el sector científico también advirtieron sobre la paralización o falta de financiamiento de proyectos de investigación y sobre la pérdida de recursos humanos altamente capacitados.
Según los organizadores de la jornada, desde diciembre de 2023 se perdieron miles de puestos de trabajo científicos, entre investigadores, becarios, técnicos y personal de organismos públicos de investigación, empresas tecnológicas y universidades nacionales.
Para Spies, uno de los principales problemas es la falta de incorporación de nuevos profesionales. “No hay ingreso en ninguno de los estamentos: ni en la carrera del investigador, ni en la carrera del personal de apoyo, ni becarios, que son el insumo principal”, explicó.
“Si no tenemos ingreso de personal, obviamente esto no se puede sostener”, agregó.
Reclamos por salarios, becas y condiciones laborales
La jornada también puso el foco en la situación salarial y laboral de los trabajadores del sistema científico. Los sectores convocantes denunciaron 26 meses de ingresos congelados, salarios por debajo de la línea de pobreza, dificultades con la cobertura médica y la no prórroga de cientos de becas postdoctorales.
A esto se suman, según denunciaron, cambios y recortes en distintos organismos vinculados a la investigación, la salud, la producción agropecuaria, la energía y la tecnología.
Entre los casos mencionados aparecen la disolución del Instituto Nacional del Cáncer, el Instituto Nacional de Semillas (INASE), el Instituto Nacional del Agua (INA) y el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET), además del debilitamiento de organismos como la ANMAT y los recortes en el INTA.
También expresaron preocupación por el desfinanciamiento de proyectos estratégicos del área nuclear, entre ellos el Centro Argentino de Protonterapia, el reactor CAREM y la planta industrial de agua pesada.
La protesta de este miércoles buscó así poner en agenda el impacto que, según los trabajadores, tiene el ajuste sobre el sistema científico y tecnológico argentino y advertir que la pérdida de investigadores y jóvenes profesionales puede comprometer su continuidad en el mediano y largo plazo.