La situación de los comedores y las copas de leche en las escuelas de Santa Fe atraviesa un escenario de creciente demanda y dificultades para afrontar el costo de los alimentos. Desde la Federación de Cooperadoras Escolares remarcaron que, si bien los montos destinados por el Gobierno provincial se actualizan periódicamente de acuerdo con los índices de precios del IPEC, los valores actuales no alcanzan para cubrir una alimentación nutritiva y equilibrada.
Según explicó Ivana Pintos, presidenta de la Federación, durante los últimos cuatro meses se aplicó una actualización del 9,3%. De esta manera, desde agosto el valor destinado por cada ración de comedor pasó a $1.502, mientras que la copa de leche recibió $626 por alumno.
Sin embargo, desde las cooperadoras advierten que esos montos están lejos de los costos reales de los alimentos. Como ejemplo, Pintos señaló que una porción de 100 gramos de carne puede costar entre $1.800 y $2.200, mientras que el monto total destinado a una ración es de $1.502.
Menos carne y menús más económicos
Ante esta diferencia, las escuelas deben adaptar los menús para poder sostener el servicio. Desde la Federación señalaron que se utilizan menos cantidades de carne y se priorizan preparaciones de menor costo.
Entre las alternativas aparecen los guisos y otros platos que permiten combinar distintos alimentos y rendir una mayor cantidad de porciones. Sin embargo, remarcan que esta adaptación termina condicionando la posibilidad de ofrecer una alimentación completa.
“Está claro que no alcanza para lo que implica una comida nutritiva y balanceada”, sostuvo Pintos al describir la situación que atraviesan las escuelas.
La demanda creció un 30%
A la dificultad económica se suma un incremento sostenido de la cantidad de estudiantes que necesitan acceder a los comedores y copas de leche.
Desde la Federación señalaron que existen escuelas que históricamente no contaban con estos servicios y que comenzaron a realizar los trámites para incorporarlos. También hay establecimientos que ya tenían comedor o copa de leche y ahora necesitan ampliar la cantidad de beneficiarios.
Según Pintos, el Gobierno provincial aumentó aproximadamente un 10% la cantidad de raciones otorgadas a comienzos de año, pero el propio Ejecutivo reconoce una demanda cercana al 30%. De acuerdo con la Federación, todavía quedaría un 20% sin atender y la demanda continúa creciendo.
La situación alcanza a distintos sectores de la ciudad y también se registran pedidos provenientes de establecimientos ubicados en barrios como Candioti, Candioti Sur y Sargento Cabral. Además, desde la organización indicaron que comenzaron a recibir consultas vinculadas con la necesidad de implementar servicios de alimentación en institutos terciarios.
Reclamos sin respuesta
Desde la Federación de Cooperadoras Escolares aseguran que presentaron notas y realizaron distintos pedidos ante las autoridades provinciales, aunque cuestionan la falta de respuestas y de diálogo, especialmente en relación con la copa de leche.
Pintos sostuvo que el objetivo de la organización no es solamente reclamar una mejora para las cooperadoras, sino lograr que se atiendan las necesidades de los estudiantes que dependen de estos servicios.
Mientras tanto, las comunidades educativas buscan alternativas para sostener los comedores. Las cooperadoras organizan beneficios y recurren al apoyo de vecinos y comerciantes para complementar los recursos disponibles.
A esta situación se suma otra dificultad: los proveedores de alimentos afrontan demoras en los pagos que, según la Federación, superan los 50 días. Por eso, advierten que el funcionamiento de los comedores depende también de la voluntad de comerciantes que continúan entregando mercadería aun cuando el cobro no es inmediato.
Para la Federación, el desafío es que los recursos destinados a los comedores acompañen el verdadero costo de los alimentos y que el aumento de la demanda pueda ser atendido para evitar que más estudiantes queden sin acceso a una comida diaria en las escuelas.