
Este miércoles, después de las 15.30, un hombre fue golpeado con un palo y amenazado con un arma de fuego por otro vecino en calle Juan Pablo López al 2600, en barrio Jardín Mayoraz de la ciudad de Santa Fe.
El aviso ingresó a la Central de Emergencias 911 como una amenaza con arma de fuego, por lo que efectivos del Comando Radioeléctrico capitalino (CREC) fueron enviados al lugar.
Al llegar, los agentes entrevistaron a la víctima, quien relató que había sido agredida físicamente con un palo y amenazada con lo que aparentaba ser un arma de fuego por otro hombre de la misma cuadra, a quien señaló como el autor del hecho.
Aprehendido
El señalado como agresor fue identificado como B. J. N., de 41 años. Ante la presencia policial, entregó voluntariamente dos armas de fuego: una pistola Bersa Thunder calibre .380, con un cartucho en el cargador, y una escopeta calibre 12/70 de un solo cañón marca ARMED, cargada con cartuchos antitumulto.
Según informaron fuentes policiales, la pistola fue considerada un arma de guerra y ambas armas contaban con la documentación exigible registrada en la aplicación Mi Argentina.
Los efectivos secuestraron las armas como elementos de prueba y posteriormente aprehendieron al hombre por los hechos denunciados. La causa quedó provisoriamente caratulada como amenazas calificadas por el uso de arma de fuego y lesiones leves dolosas.

Amenazas calificadas y lesiones leves dolosas
La novedad fue comunicada a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, que informó lo ocurrido al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El fiscal ordenó que el hombre permaneciera privado de su libertad, fuera trasladado a Medicina Legal para una revisión médica, identificado y alojado en una dependencia policial de Orden Público.
Además, dispuso que se realizara un informe médico sobre las lesiones de la víctima, que se identificara a posibles testigos entre los vecinos de la zona y que se llevaran adelante los peritajes sobre las dos armas secuestradas.
Los estudios quedaron a cargo de especialistas del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI). Mientras avanza la investigación, la atribución delictiva es provisoria y contempla los delitos de amenazas calificadas por el uso de arma de fuego y lesiones leves dolosas.