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Docentes en Argentina: la estabilidad laboral puede demorar hasta 15 años

Un informe de Argentinos por la Educación analizó la trayectoria profesional de los maestros de primaria y detectó fuertes diferencias entre las provincias. El 52% de los menores de 25 años trabaja como suplente y, entre los 40 y 49 años, todavía el 39% no logró titularizarse.

27 de agosto de 2026


La carrera docente en Argentina está marcada por la inestabilidad durante los primeros años de ejercicio y por importantes diferencias entre las provincias. Así surge de un informe elaborado por Argentinos por la Educación, junto con Cecilia Veleda (CIPPEC), Federico del Carpio y María Sol Alzú.

El estudio, titulado “La trayectoria profesional docente en Argentina”, analizó los estatutos docentes de las 24 jurisdicciones, datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y resultados de las evaluaciones Aprender 2025.

Entre sus principales conclusiones, el informe advierte que la estabilidad laboral llega de manera tardía para una parte importante de los docentes y que el sistema presenta diferencias según la provincia en la que se ejerza la profesión.

La titularidad llega después de años de trabajo

El ingreso a la docencia se produce, en promedio, a los 25 años. En ese momento, el 52% de los maestros menores de 25 años trabaja como suplente.

La situación no se resuelve rápidamente. Entre los docentes de 30 a 39 años, el 39% continúa en condición de suplente. En la franja de 40 a 49 años, el 61% ya logró la titularidad, pero el 39% todavía no cuenta con un cargo titular.

De acuerdo con el informe, pueden transcurrir alrededor de 15 años entre las primeras experiencias frente al aula y la consolidación de un cargo definitivo.

Los autores señalan que la carrera docente tiene una progresión gradual y que la estabilidad y las posibilidades de ascenso se alcanzan de manera tardía en relación con el momento de ingreso a la profesión.

24 provincias y diferentes reglas

Otro de los aspectos destacados es la fragmentación normativa. En Argentina conviven 24 sistemas de regulación de la carrera docente, uno por cada jurisdicción.

Las diferencias aparecen, entre otros aspectos, en las condiciones para acceder a un cargo y en los mecanismos de ascenso.

Uno de los casos es el límite de edad para ingresar a la docencia. Nueve provincias establecen un tope, mientras que en otras 15 no existe una edad máxima.

En jurisdicciones como Jujuy, Río Negro y Tucumán, el límite se ubica en los 35 años. En Buenos Aires y Catamarca, en cambio, se permite el ingreso hasta los 50.

Para avanzar en la carrera también se utilizan sistemas de puntaje que contemplan factores como la antigüedad, los títulos, las capacitaciones, las publicaciones y el desempeño en determinadas zonas.

Una profesión mayoritariamente femenina

El informe también aporta datos sobre el perfil de los docentes de nivel primario.

El 89,5% de quienes enseñan en sexto grado son mujeres, una característica histórica de la profesión docente en el nivel primario.

En cuanto a la formación inicial, el 95,6% se formó en Institutos Superiores de Formación Docente, mientras que el 2,7% realizó su formación en universidades.

Respecto del máximo nivel educativo alcanzado, el 79,5% cuenta con título terciario, el 12,7% completó estudios universitarios y el 7,7% tiene estudios de posgrado.

La capacitación continúa siendo una práctica extendida: el 97% realizó cursos o capacitaciones durante los últimos tres años.

Trabajo en más de una escuela

La carga horaria también muestra diferencias. El 33,1% de los docentes trabaja entre 20 y 29 horas semanales en su ocupación principal, mientras que el 18,1% tiene jornadas de 40 horas o más.

Esta situación se relaciona con el pluriempleo. Según datos mencionados en el informe, alrededor de 3 de cada 10 maestros de primaria trabajan en más de una escuela.

Cómo evoluciona el salario docente

El análisis de la EPH ubica a los trabajadores de la educación principalmente en los sectores medios de la distribución de ingresos. El 32,2% se encuentra en el tercer quintil de ingresos per cápita del hogar.

Los ingresos también muestran una evolución vinculada con la antigüedad. Entre los 45 y 54 años, el ingreso promedio de los trabajadores del sector es 93% superior al del grupo de 18 a 24 años.

El crecimiento está asociado principalmente al reconocimiento de la antigüedad y a la titularización de los cargos.

Sin embargo, el informe aclara que esta diferencia porcentual no significa que los docentes tengan salarios más altos que otros trabajadores con estudios universitarios o terciarios. El dato refleja, en cambio, una mayor variación de los ingresos a lo largo de la trayectoria laboral, partiendo de niveles iniciales más bajos.

Los desafíos de la carrera docente

El diagnóstico plantea la necesidad de revisar distintos aspectos de la carrera docente, especialmente los mecanismos de ingreso y los años que transcurren hasta alcanzar la estabilidad.

Entre los desafíos señalados aparecen reducir la inestabilidad durante los primeros años, mejorar la articulación entre las distintas jurisdicciones y generar alternativas de desarrollo profesional dentro de las aulas.

El objetivo, según el informe, es que el crecimiento profesional no dependa exclusivamente de dejar la enseñanza para acceder a cargos directivos.