La reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral comenzará a tener efectos concretos esta semana con la convocatoria del Gobierno nacional a empresarios y sindicatos para renegociar alrededor de 150 convenios colectivos de trabajo que se encuentran vencidos.
La medida será instrumentada por la Secretaría de Trabajo, que notificará a las partes sobre la necesidad de actualizar los acuerdos cuya vigencia original ya expiró. El objetivo es adecuar esos convenios a las disposiciones introducidas por la reforma laboral y revisar cláusulas vinculadas tanto a las condiciones laborales como a los aportes y contribuciones pactados entre empleadores y organizaciones sindicales.
La iniciativa se enmarca en la reglamentación de la ley a través del Decreto 407, publicado la semana pasada en el Boletín Oficial. Según lo establecido, los convenios vencidos deberán ser revisados y adaptados a las nuevas normas, en un proceso que se desarrollará de manera gradual de acuerdo con los plazos de cada actividad.
Desde el Gobierno sostienen que la actualización permitirá incorporar cambios tecnológicos y nuevas modalidades de organización laboral. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, señaló que existen convenios con décadas de antigüedad que requieren una revisión para adecuarse a la realidad actual del mercado de trabajo.
Por su parte, sectores sindicales cuestionaron la medida. Desde la CGT argumentan que la negociación colectiva se mantiene activa en la mayoría de las actividades y expresaron preocupación por algunos aspectos de la reforma, especialmente aquellos vinculados a la vigencia de los convenios una vez vencidos.
Uno de los cambios centrales es la modificación del principio de ultraactividad. Mientras las cláusulas referidas a condiciones de trabajo continuarán vigentes hasta la firma de un nuevo acuerdo, otros aspectos, como determinados aportes sindicales y compromisos entre las partes, perderán vigencia una vez vencido el convenio.
La nueva normativa también incorpora herramientas que podrían ser discutidas en las futuras negociaciones. Entre ellas figura el denominado “salario dinámico”, un esquema que permite sumar componentes variables a la remuneración en función de factores como el desempeño individual, la productividad o la situación de la empresa o del sector económico.
De acuerdo con la reglamentación, los nuevos convenios deberán ser homologados por la Secretaría de Trabajo para adquirir validez general. No obstante, la ley contempla que la autoridad laboral pueda rechazar o suspender una homologación si considera que el acuerdo genera efectos económicos que afectan el interés general.
La convocatoria marcará el inicio de una etapa de negociaciones que podría alcanzar progresivamente a un número mayor de convenios colectivos en distintas ramas de actividad.


