Un informe elaborado por el Observatorio de Calidad Institucional de la Universidad Austral sostiene que el presidente Javier Milei se convirtió en el mandatario argentino que más veces reemplazó a un jefe de Gabinete durante un mismo período presidencial desde la creación de esa figura en la reforma constitucional de 1994.
El trabajo, titulado “La devaluada figura del Jefe de Gabinete de Ministros”, fue elaborado por el director del Observatorio, Marcelo Bermolén, y repasa el funcionamiento del cargo a lo largo de casi 31 años, desde la designación de Eduardo Bauzá en 1995 hasta la reciente llegada de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete.
Cuatro jefes de Gabinete en un mismo mandato
Según el informe, Milei ya designó a cuatro jefes de Gabinete en poco más de dos años y medio de gestión: Nicolás Posse, Guillermo Francos, Manuel Adorni y, recientemente, Diego Santilli. De esta manera, supera el máximo anterior de tres reemplazos registrados durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.
El estudio también destaca que los dos funcionarios que menos tiempo permanecieron en ese cargo durante gobiernos elegidos por voto popular pertenecen a la actual administración nacional. Nicolás Posse ocupó la función durante 169 días, mientras que Manuel Adorni permaneció 235 días.
Un cargo con alta rotación
De acuerdo con el relevamiento, el promedio histórico de permanencia de un jefe de Gabinete es de 565 días, excluyendo los breves gobiernos de la crisis institucional de 2001. Sólo seis funcionarios superaron ese promedio desde que el cargo comenzó a funcionar en 1995.
En el ranking de permanencia, Alberto Fernández encabeza la lista con 1.886 días acumulados como jefe de Gabinete durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Lo siguen Marcos Peña, con 1.461 días durante la gestión de Mauricio Macri, y Jorge Rodríguez, con 1.341 días durante el segundo mandato de Carlos Menem. Guillermo Francos aparece octavo, con 525 días en el cargo.
La evaluación institucional
Además de los datos estadísticos, el informe plantea que la figura del jefe de Gabinete no logró consolidar el rol previsto por la reforma constitucional de 1994, que buscaba dotarlo de funciones similares a las de un primer ministro en sistemas semiparlamentarios. En la práctica, sostiene el documento, terminó desempeñando principalmente tareas de coordinación administrativa bajo la conducción del presidente.
Entre otras observaciones, el trabajo señala que ningún jefe de Gabinete fue removido mediante una moción de censura del Congreso, que ninguna mujer ocupó el cargo desde su creación y que la obligación constitucional de concurrir mensualmente al Congreso para informar sobre la marcha del Gobierno fue incumplida en numerosas oportunidades por distintos funcionarios de diferentes administraciones.
En sus conclusiones, la Universidad Austral afirma que la elevada rotación registrada durante la gestión de Javier Milei profundiza una tendencia de pérdida de estabilidad del cargo y constituye un nuevo indicador del desgaste institucional que, según el estudio, viene experimentando la Jefatura de Gabinete en las últimas décadas.

