La nueva estructura se denominará Autonomous Warfare Command (AUTOWARCOM) y estará encabezada por un general de cuatro estrellas. Según el anuncio del Pentágono, su puesta en funcionamiento está prevista para el 1° de octubre de 2027 y tendrá como objetivo ampliar el uso de sistemas autónomos y robóticos en las distintas ramas de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El comando tendrá bajo su órbita áreas como inteligencia artificial, drones, robótica y sistemas de comando y control. La iniciativa busca acelerar los procesos de prueba, adquisición y despliegue de nuevas tecnologías militares.
El papel de Elon Musk
Por separado, Hegseth anunció el Proyecto Meridian, un grupo de trabajo que estudiará cómo podrían evolucionar los escenarios de guerra y qué capacidades tecnológicas necesitará Estados Unidos en los próximos años.
Musk será uno de sus tres codirectores, junto con Palmer Luckey, fundador de la empresa de tecnología militar Anduril, y el ex presidente de la Cámara de Representantes estadounidense Newt Gingrich. El equipo tendrá 120 días para presentar sus conclusiones al Departamento de Defensa.
El proyecto analizará distintos escenarios y tecnologías, incluyendo sistemas autónomos y capacidades vinculadas con inteligencia artificial. El informe final tendrá una versión pública no clasificada y un anexo reservado.
Interrogantes sobre los contratos militares
La participación de Musk y Luckey también plantea interrogantes debido a los vínculos comerciales de sus empresas con el Departamento de Defensa.
SpaceX, compañía fundada por Musk, mantiene contratos con el Gobierno estadounidense relacionados con lanzamientos, comunicaciones y tecnología satelital. Anduril, por su parte, desarrolla sistemas autónomos y equipamiento para las Fuerzas Armadas.
La participación de ambos empresarios en un grupo encargado de analizar las tecnologías militares del futuro abre preguntas sobre posibles conflictos de interés, aunque el Pentágono no detalló en su anuncio cómo serán abordadas esas cuestiones.
Una nueva estrategia basada en sistemas autónomos
El anuncio forma parte de una serie de cambios impulsados por Hegseth para modificar la estructura y las capacidades de las Fuerzas Armadas estadounidenses. El Pentágono sostiene que los conflictos recientes demostraron el creciente peso de los drones y otros sistemas no tripulados.
El nuevo comando buscará centralizar y acelerar el desarrollo de estas capacidades, mientras que el Proyecto Meridian tendrá una función de análisis y planificación sobre las tecnologías que podrían ser determinantes en futuros escenarios militares.