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El petróleo supera los USD 100 y pone en duda una posible baja de la nafta en Argentina

El precio internacional del Brent escaló más de 30% desde agosto y cerró en USD 107,63 por barril. La suba complica las expectativas de una reducción en los surtidores argentinos, mientras el consumo de combustibles acumula seis meses de caída.

12 de septiembre de 2026


La fuerte suba del petróleo a nivel internacional volvió a poner en duda la posibilidad de que bajen los precios de los combustibles en Argentina. El barril de Brent cerró el jueves en USD 107,63, su valor más alto desde mediados de mayo, y acumula un incremento superior al 30% desde los mínimos registrados a comienzos de agosto.

La escalada está vinculada con el agravamiento del conflicto en Medio Oriente y las nuevas tensiones en torno al estrecho de Ormuz y el mar Rojo, dos zonas estratégicas para el transporte y la producción de petróleo.

El escenario internacional llega en un momento particular para el mercado argentino, donde las petroleras habían utilizado mecanismos para amortiguar el impacto de la volatilidad del crudo y sostener los precios en los surtidores.

El mecanismo que amortiguó la suba ya no tiene margen

Entre abril y fines de junio, YPF implementó un mecanismo de amortiguación para evitar que las variaciones del precio internacional del petróleo se trasladaran de manera inmediata a los consumidores. La estrategia fue replicada por otras petroleras y permitió mantener el precio de la nafta súper alrededor de los $2.000 durante esos meses.

Sin embargo, ese esquema contemplaba que las empresas pudieran recuperar posteriormente parte del margen resignado durante el período de precios elevados. La nueva escalada del Brent reduce ese margen de recuperación y vuelve más difícil pensar en una reducción de los valores en los surtidores.

El director de Aleph Energy, Daniel Dreizzen, había advertido que, incluso ante una eventual caída del petróleo, los precios de los combustibles no necesariamente bajarían de inmediato. Según su análisis, las refinadoras necesitarían al menos dos meses desde una eventual corrección del Brent para trasladar una reducción al consumidor.

La velocidad de ese proceso dependería, además, del nivel en el que se estabilizara el petróleo. Con el Brent actualmente por encima de los USD 100, las estimaciones realizadas meses atrás quedaron desactualizadas.

Las ventas de nafta acumulan seis meses de retroceso

El aumento de los combustibles también impactó sobre el consumo. Durante los primeros siete meses de 2026 se despacharon 5.667 millones de litros, el nivel más bajo de los últimos dos años y un 5,26% menos que en el mismo período de 2023, cuando se habían comercializado 5.981,8 millones de litros.

La mayor caída se registró en la nafta premium, cuyas ventas retrocedieron 7,3% respecto de 2023. La nafta súper, en tanto, registró una disminución del 4,5%.

El dato de julio profundizó la preocupación en el sector. Las estaciones de servicio comercializaron 1.368.722 metros cúbicos de combustibles, un 6,4% menos que durante el mismo mes de 2025, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía.

El impuesto a los combustibles subió 1.387% desde el cambio de gestión

A la evolución del petróleo internacional se suma el peso de los impuestos sobre el precio final de los combustibles. Según un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG), el impuesto a la transferencia de combustibles aumentó 1.387% desde el cambio de gestión, por encima de la inflación acumulada del período, estimada en 329%.

La participación del tributo en el precio del surtidor pasó del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026. En la Ciudad de Buenos Aires, donde el litro de nafta súper cuesta actualmente $2.045, unos $411 corresponden a impuestos.

El Gobierno había previsto para el 1° de septiembre una nueva actualización del impuesto, pero decidió postergarla hasta el 1° de octubre. Se trata de una medida que ya fue aplicada en varias oportunidades desde 2024 con el objetivo de evitar un impacto adicional sobre la inflación.

La presión sobre los precios también se refleja en las ventas a nivel provincial. Las 24 jurisdicciones registraron una disminución en el consumo de nafta durante 2026 frente a 2023. Las mayores caídas se produjeron en Misiones, con 32,48%, Formosa, con 26,26%, Corrientes, con 18,83%, La Rioja, con 15,73%, y Entre Ríos, con 15,31%.

El efecto fue particularmente marcado en las provincias fronterizas, donde el precio de los combustibles quedó por encima del de los países vecinos y parte de la demanda se trasladó hacia el otro lado de la frontera. Buenos Aires y Neuquén tuvieron los menores retrocesos, con 0,65% y 0,84%, respectivamente.

Mientras el conflicto en Medio Oriente continúe presionando sobre el mercado internacional del petróleo, las expectativas de una baja de la nafta en Argentina quedan condicionadas. La evolución del Brent será uno de los principales factores que determinarán qué ocurrirá con los precios en los surtidores durante las próximas semanas.