El fuego que acompañó el inicio de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 comenzó su recorrido mucho antes de la ceremonia inaugural. La llama fue encendida el 12 de agosto en las ruinas de Tiwanaku, Bolivia, y desde allí emprendió un viaje que la llevó hasta la provincia de Santa Fe, donde recorrió sus 19 departamentos antes de llegar a Rosario.
El encendido tuvo lugar en el Templo de Kalasasaya, dentro del sitio arqueológico de Tiwanaku, a más de 70 kilómetros de La Paz. La ceremonia coincidió con el Mes de la Pachamama y contó con una ofrenda ancestral encabezada por amautas, sabios andinos, que pidieron buenos deseos para la competencia.
La elección de Tiwanaku tiene además un carácter permanente. Según explicó Mario Moccia, presidente de ODESUR y del Comité Olímpico Argentino, se estableció que cada cuatro años ese sitio arqueológico sea el punto de partida del recorrido de la antorcha, como símbolo de la unión entre la historia del continente y el deporte.
“Es el símbolo de la unión de nuestros países, representa la hermandad de Sudamérica a través del deporte”, señaló Moccia durante la ceremonia.
El viaje hasta Santa Fe
Después del ritual en Bolivia, la llama fue trasladada bajo custodia y viajó en avión hasta el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En ese primer tramo estuvo acompañada por Sofía Sánchez, exnadadora artística olímpica y responsable del área de Protocolo de Santa Fe 2026, y Aldo Duboe, del área Deportiva.
Desde Ezeiza, el fuego continuó su recorrido hacia Rosario. Allí comenzó formalmente el denominado “Tour de la Antorcha”, que llevó la llama por distintos puntos de la provincia y tuvo como objetivo atravesar los 19 departamentos santafesinos.
En el aeropuerto de Rosario se produjo el relevo simbólico entre Sánchez y el nadador olímpico Federico Grabich, quien quedó a cargo de iniciar el recorrido por territorio provincial.
La antorcha pasó por distintas localidades, especialmente en el sur santafesino, entre ellas Firmat, Casilda, Pujato, Funes, Granadero Baigorria, Villa Constitución, Villa Gobernador Gálvez, Alvear y Arroyo Seco. En cada lugar fue recibida por vecinos, deportistas, instituciones y autoridades locales.
El recorrido permitió que la llama atravesara distintas regiones de la provincia antes de regresar a Rosario para el momento central de la ceremonia inaugural.
El encendido del pebetero
El recorrido terminó este sábado 12 de septiembre en Rosario, donde la llama llegó al Monumento Nacional a la Bandera para la apertura oficial de la competencia.
Durante la ceremonia inaugural, la exjugadora de hockey y referente del deporte argentino Luciana “Lucha” Aymar fue la encargada de encender el pebetero, completando así el trayecto iniciado un mes antes en Tiwanaku.
Con ese gesto quedó oficialmente encendida la llama de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, que durante las próximas dos semanas tendrán como sedes a Rosario, Santa Fe y Rafaela, con la participación de delegaciones de 15 países.