En el marco de la misa de Año Nuevo celebrada en la Basílica de San Pedro, el papa León XIV exhortó a la comunidad internacional a construir la paz sin recurrir a la violencia ni al aumento del gasto militar. En su homilía, afirmó que “el mundo no se salva afilando espadas”, sino a través del perdón, la comprensión y la acogida de todas las personas.
La ceremonia coincidió con la Solemnidad de Santa María Madre de Dios y con la 59ª Jornada Mundial de la Paz, y constituyó el primer Año Nuevo del pontífice desde su elección en mayo pasado. En ese contexto, León XIV definió el inicio de 2026 como una oportunidad para comenzar “una vida nueva”, fundada en la capacidad de perdonar.
El Papa alertó sobre la creciente inestabilidad internacional y señaló que, en muchos países, el aumento del gasto militar es presentado como una respuesta al miedo hacia otros Estados. En ese sentido, recordó que el gasto militar mundial creció un 9,4 % en 2024, reflejando —según dijo— una tendencia preocupante hacia el rearme.
Durante su mensaje, el pontífice, de origen estadounidense y miembro de la orden de los agustinos, retomó enseñanzas de San Agustín y destacó la gratuidad del amor de Dios, simbolizada en el nacimiento de un niño “desnudo e indefenso”. A partir de esa imagen, llamó a rechazar lógicas de exclusión, juicio y violencia.
“El mundo no se salva juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino esforzándose por comprender, perdonar y acoger sin miedo”, expresó ante los fieles reunidos en el Vaticano.
En su primer mensaje oficial por la Jornada Mundial de la Paz, titulado “La paz sea con todos vosotros. Hacia una paz desarmada y desarmante”, León XIV advirtió además sobre el riesgo de naturalizar discursos pesimistas y de considerar la paz como un objetivo inalcanzable.
Finalmente, invitó a los creyentes a comprometerse activamente con la promoción del perdón y la reconciliación, especialmente en el marco del Jubileo que concluirá el próximo 6 de enero, como parte de un camino colectivo hacia una paz duradera.


