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Entra en vigencia el acuerdo UE–Mercosur: qué cambia para Argentina en comercio e inversiones

El pacto comenzó a aplicarse de forma provisional tras más de dos décadas de բանակցaciones. Incluye rebajas arancelarias, cuotas preferenciales y nuevas exigencias para exportar entre ambos bloques.

01 de mayo de 2026


El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur entró en vigencia este viernes de manera provisional, marcando un hito tras más de 25 años de negociaciones. Aunque aún resta la ratificación definitiva en instancias europeas, el pacto ya comenzó a aplicarse con reducciones arancelarias y condiciones preferenciales para el intercambio de bienes.

El entendimiento involucra a países como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y establece un mercado de más de 700 millones de personas. Según lo acordado, se eliminarán progresivamente más del 90% de los aranceles, aunque los plazos varían según el sector y pueden extenderse entre 7 y 18 años.

Qué cambia desde ahora

Desde su implementación inicial, algunos productos comenzaron a registrar rebajas inmediatas en los aranceles, mientras que otros iniciaron esquemas graduales. En el caso de las exportaciones del Mercosur hacia Europa, varios productos agrícolas ingresarán con beneficios: cortes de carne vacuna contarán con cuotas específicas con arancel reducido, mientras que productos como miel, maní, legumbres y aceites vegetales podrán exportarse con arancel cero.

En otros rubros, como los cítricos, la desgravación será progresiva, con plazos que pueden alcanzar los diez años. También se establecieron cupos para productos como carne aviar, azúcar y huevos, que ingresarán al mercado europeo bajo condiciones preferenciales.

Por el lado europeo, bienes industriales como automóviles, vinos y maquinaria comenzarán a reducir sus aranceles para ingresar al Mercosur, aunque con cronogramas más extensos.

Nuevas condiciones y exigencias

El acuerdo no solo contempla rebajas arancelarias. También introduce requisitos técnicos y ambientales que pueden influir en el comercio. Uno de los principales desafíos para Argentina estará vinculado a la trazabilidad de productos, especialmente en el complejo sojero, donde la Unión Europea exigirá sistemas de georreferenciación para garantizar el cumplimiento de normas ambientales.

Además, se mantendrán controles sanitarios y fitosanitarios más estrictos para alimentos y productos agrícolas. En paralelo, el acuerdo incluye mecanismos de salvaguarda que permitirán a Europa limitar importaciones si detecta un impacto negativo en sectores sensibles.

Impacto esperado

Distintos análisis privados estiman que el acuerdo podría impulsar las exportaciones argentinas hacia Europa en los próximos años, con sectores como el agroindustrial, el vitivinícola y el de autopartes entre los principales beneficiados. También se prevé que funcione como un incentivo para la llegada de inversiones, al ofrecer un marco más previsible para el comercio internacional.

No obstante, especialistas advierten que el aprovechamiento de estas oportunidades dependerá de la capacidad de adaptación de los sectores productivos, tanto en términos de competitividad como de cumplimiento de las nuevas exigencias.

Un acuerdo con tensiones abiertas

El inicio de la aplicación provisional no estuvo exento de cuestionamientos. Algunos países europeos, como Francia y Polonia, manifestaron objeciones al pacto, especialmente por su impacto en el sector agrícola. A pesar de ello, el proceso avanzó como parte de una estrategia para fortalecer los vínculos entre Europa y América Latina en un contexto global de mayor competencia comercial.

Mientras tanto, los países del Mercosur habilitaron internamente la implementación, dando inicio a una nueva etapa en la relación económica entre ambos bloques.