Cinco efectivos del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I fueron imputados como coautores del delito de tortura seguida de muerte por el fallecimiento de Mauro Daniel González, ocurrido el 17 de enero de este año en la ciudad de Santa Fe. Además, un integrante del Cuerpo Guardia de Infantería fue imputado por el delito de vejaciones, también en perjuicio de la víctima.
La audiencia de imputación se desarrolló este viernes en los tribunales de la capital provincial y estuvo a cargo del fiscal Ezequiel Hernández, ante la jueza Cecilia Labanca.
Durante la audiencia, el representante del Ministerio Público de la Acusación sostuvo que los policías “sometieron a la víctima a graves sufrimientos físicos y psíquicos que provocaron su fallecimiento”, y afirmó que los involucrados “crearon y aceptaron con total indiferencia el evidente riesgo letal de su conducta”.
Los cinco efectivos del Comando Radioeléctrico imputados son tres hombres y dos mujeres, identificados por sus iniciales LGA, SDB, FSA, MGD y SMP. En tanto, el agente de la Guardia de Infantería imputado fue identificado con las iniciales JCB.
La reconstrucción del hecho
Según la investigación, el episodio comenzó minutos después de las 14.30 del sábado 17 de enero, cuando dos de los policías acudieron a la esquina de Chaco y Hermanos Figueroa, en barrio Yapeyú, tras un llamado que advertía que González atravesaba una crisis subjetiva.
El fiscal sostuvo que, en lugar de requerir asistencia sanitaria, como establecen los protocolos para este tipo de situaciones, los efectivos redujeron al hombre mediante un uso “ilegítimo, excesivo y desproporcionado de la fuerza”. De acuerdo con la acusación, lo hicieron caer al suelo, lo esposaron y, una vez que llegaron los demás agentes, continuaron golpeándolo mientras permanecía inmovilizado.
La Fiscalía indicó que luego González fue arrojado a la caja de una camioneta policial, donde continuaron las agresiones. Incluso, señaló que un familiar les advirtió a los uniformados que la víctima había sido sometida recientemente a una cirugía abdominal, aunque esa información no modificó el accionar policial y, por el contrario, los golpes continuaron.
Durante el traslado hacia distintas dependencias oficiales, el hombre habría vuelto a ser golpeado con puños y con un bastón o una escopeta, siempre esposado e imposibilitado de defenderse.
Como consecuencia de las agresiones, González sufrió al menos una veintena de lesiones visibles, entre ellas la fractura de una costilla, que comprometieron gravemente su estado de salud.
La investigación también sostiene que, pese a advertir que la víctima se encontraba prácticamente inconsciente, los efectivos no la trasladaron de inmediato a un centro de salud. En cambio, pasaron por una estación de servicio, luego por la sede de Medicina Legal y finalmente la llevaron a la Comisaría Octava, donde fue alojada en un calabozo sin recibir asistencia médica.
Horas después, Mauro Daniel González falleció. Para la Fiscalía, la muerte fue consecuencia directa de las torturas sufridas durante el procedimiento y la posterior falta de atención.
Los delitos atribuidos
A los cinco integrantes del Comando Radioeléctrico se les atribuyó la coautoría del delito de tortura seguida de muerte. En tanto, el efectivo de la Guardia de Infantería fue imputado como coautor de vejaciones calificadas por el grave daño ocasionado a la salud de la víctima.
Además, uno de los policías del Comando, identificado con las iniciales FSA, enfrenta una segunda imputación por otro hecho, en el que se le atribuyen los delitos de vejaciones, falsedad ideológica de instrumento público y daños.
Se debatirá la prisión preventiva
La audiencia de medidas cautelares fue fijada para el próximo miércoles, en un horario que será determinado por la Oficina de Gestión Judicial. El fiscal Hernández adelantó que solicitará la prisión preventiva para los seis policías imputados mientras avanza la investigación.

