El incendio ocurrido este miércoles en una vivienda de barrio Nuevo Horizonte, en el norte de la ciudad de Santa Fe, abrió una investigación que va más allá del origen del fuego. Luego de las primeras actuaciones, fuentes de la Municipalidad confirmaron a Veo Noticias que el inmueble no estaba registrado ni habilitado para funcionar como hogar de tránsito o establecimiento destinado al alojamiento de personas vulnerables.
El hecho ocurrió en una propiedad ubicada sobre José Gollán al 10.100, donde el incendio de un colchón en una de las habitaciones motivó un importante operativo de Bomberos Zapadores, efectivos policiales y personal de emergencias. Las llamas fueron controladas rápidamente y no se registraron víctimas fatales.
Las denuncias de los residentes encendieron la investigación
Mientras la Policía preservaba la escena y realizaba las primeras actuaciones, aguardaba la presencia de la persona señalada como propietaria del inmueble para que presentara la documentación correspondiente. Sin embargo, con el paso de las horas, desde el municipio confirmaron que el lugar no contaba con la habilitación necesaria para desarrollar esa actividad.
Durante el operativo comenzaron a surgir distintos testimonios de los residentes, quienes aseguraron haber llegado al establecimiento derivados por asistentes sociales luego de permanecer internados en hospitales públicos.
Reclamos por la atención y el manejo del dinero
Uno de los residentes, Miguel Ángel, relató que fue trasladado al lugar tras una internación por neumonía en el Hospital Sayago. Según contó, el establecimiento no contaba con atención médica permanente y cuestionó las condiciones de alojamiento.
Además, afirmó que abonaba 300.000 pesos mensuales para permanecer en la vivienda y denunció que el encargado administraba el cobro de su jubilación mediante la tarjeta bancaria.
Otro residente, Mario, de 55 años, indicó que llegó derivado desde el Protomédico de Recreo y que llevaba cerca de dos años viviendo en el inmueble. Al referirse a las condiciones de vida, expresó su deseo de regresar a su casa.
La Fiscalía busca determinar responsabilidades
Las declaraciones de los residentes se suman al testimonio de Héctor, el hombre de 63 años que reconoció haber provocado el incendio para llamar la atención y denunció que los ocupantes del lugar llevaban varios días sin recibir alimentos.
Con estos elementos, la Policía continúa tomando declaraciones para incorporarlas a la investigación que lleva adelante la Fiscalía.
En paralelo, las autoridades trabajan para definir qué ocurrirá con las personas que residían en el inmueble, muchas de ellas con problemas de salud y sin una red familiar de contención, luego de confirmarse que el establecimiento no estaba habilitado para funcionar como hogar de tránsito o geriátrico.


