El incendio registrado este miércoles por la mañana en una vivienda de barrio Nuevo Horizonte dejó al descubierto una presunta situación de abandono y vulneración de derechos de las personas que residían en el lugar, donde funcionaría de manera irregular un geriátrico o residencia para adultos mayores sin habilitación municipal.
Tras el procedimiento, la Policía aprehendió a los dos cuidadores que se encontraban a cargo de los residentes, mientras que la propietaria del establecimiento aún no había sido localizada y es intensamente buscada en el marco de la investigación.
El incendio que expuso la situación
De acuerdo con el relato de uno de los residentes, el incendio habría sido provocado de manera intencional al prender fuego un colchón con el objetivo de que las autoridades acudieran al lugar y pudieran conocer las condiciones en las que vivían quienes estaban alojados allí.
A partir de la intervención de los equipos de emergencia comenzaron a surgir una serie de denuncias que describen un escenario de extrema precariedad.
Denuncias de los residentes
Según manifestaron varios de los adultos alojados en la vivienda, al ingresar al lugar les retenían la documentación personal y administraban el cobro de sus jubilaciones. Además, aseguraron que llevaban varios días sin recibir alimentos.
Los testimonios también coinciden en describir condiciones habitacionales deficientes: señalaron que no había agua caliente, que algunos debían dormir sobre colchones apoyados directamente en el piso y que el inmueble presentaba un marcado estado de deterioro.
Todas estas circunstancias forman parte de la investigación que lleva adelante la Justicia para determinar las responsabilidades de quienes estaban a cargo del funcionamiento del lugar.
El Municipio confirmó que no estaba habilitado
Luego del operativo, la Municipalidad informó que la vivienda no contaba con habilitación para funcionar como hogar o residencia para personas mayores.
En paralelo, personal del área de Acción Social realizó un relevamiento de la situación de los nueve residentes. Como resultado, ocho de ellos fueron trasladados al Hogar Beata Clara para recibir alojamiento y asistencia, mientras que una persona decidió no ser derivada y se retiró por sus propios medios.
La investigación continúa para establecer las responsabilidades por el funcionamiento del establecimiento y esclarecer las circunstancias que rodearon el incendio y las denuncias realizadas por los residentes.

