A modo de cierre de año, la comunidad de la Escuela Rural Campo Jullier realizó un encuentro con algunos de sus alumnos en plazoleta en Hernandarias y Av. Luján para entregarles presentes. Se trató de una actividad recreativa en la que niños y niñas volvieron a encontrarse con sus maestras.
La directora la institución, Marisa López, afirmó que “nos preparamos para el primer día en marzo, no es para dar una despedida de ciclo, pero como volvimos a la presencialidad los primeros días del mes estuvimos en la escuela trabajando con los chicos a los que las familias les permitieron acercarse. Esa necesidad del abrazo que no pudimos tener, todo lo que vivimos en la escuela, lo extrañamos, por eso hoy queríamos estar cerca de ellos y aprovechamos que las familias retiran el módulo de alimentos para que los chicos tengan el contacto con sus seños”.

Además, contó que se festejaron los cumpleaños de los niños y niñas, “tenemos un grupo de mamás que pertenecen a Los Cumples Felices, en los que se festejan los cumples, enviaron regalitos, las seños prepararon los regalitos de fin de año y se acercaron, respetando protocolos y en este espacio que nos dio la municipalidad, agradeciendo a la Agrupación de Cooperadoras que siempre está con nosotros”.
La docente Daniela Martínez contó que “fueron algunos niños, no todos, nos llenó el alma, fue una manera de reinventarnos, ya desde el recibirlos, que quieren abrazarnos, fue inaugurar con el saludo de codos, enseñarles a usar el sanitizante. En todo eso también manejar las emociones y mostrarles que, pese a todo lo que sucede, siempre vamos a estar para ellos. Fue algo recreativo en todo momento, fue muy lindo. Lo que más deseamos en empezar el año que viene, será nuestro deseo de Nochebuena”.