La renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete no solo obligó al Gobierno nacional a reorganizar el Gabinete, sino que también abrió una nueva discusión en torno a su continuidad como representante del Estado en el directorio de YPF.
El exfuncionario ocupa desde enero un cargo como director titular Clase A, una posición vinculada a la denominada “acción de oro”, que otorga al Estado facultades especiales para intervenir en determinadas decisiones estratégicas de la empresa. Tras su salida del Ejecutivo, el presidente Javier Milei deberá resolver si Adorni permanece en ese puesto o si designa a otro representante.
La decisión adquiere relevancia tanto por el peso institucional del cargo como por la remuneración asociada. Según trascendió, los honorarios de los integrantes del directorio rondan los 80 millones de pesos mensuales y, dependiendo de la distribución interna, podrían alcanzar aproximadamente los 100 millones.
Un cargo estratégico
Adorni fue incorporado al directorio de YPF en enero, en el marco de una renovación de autoridades impulsada por el Gobierno nacional. Su designación reemplazó la de Guillermo Francos, quien hasta ese momento ocupaba la representación estatal con la denominada “acción de oro”.
Ese mecanismo le permite al Estado, accionista mayoritario de la compañía con el 51 % del paquete accionario, ejercer un derecho de veto sobre determinadas decisiones estratégicas.
Durante su paso por la Jefatura de Gabinete, Adorni no percibió los honorarios correspondientes al directorio de YPF, ya que había optado por cobrar únicamente el salario de funcionario nacional, al igual que habían hecho sus antecesores en ese cargo.
Las alternativas que analiza la Casa Rosada
Con la salida de Adorni del Gabinete, el Ejecutivo evalúa distintos escenarios respecto de su futuro dentro de la petrolera.
Una de las posibilidades es replicar el esquema aplicado con Guillermo Francos, quien, al dejar la Jefatura de Gabinete, continuó vinculado al directorio de YPF aunque en una categoría diferente. La otra opción es que Adorni deje completamente la representación estatal y que el Presidente nombre a un nuevo director.
Hasta el momento, el Gobierno no oficializó ninguna decisión sobre ese punto.
La situación judicial
El debate sobre el futuro de Adorni en YPF se produce mientras continúa la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que motivó su salida del Gabinete.
Desde la conducción de la petrolera evitaron vincular el funcionamiento de la empresa con la situación del exfuncionario. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo recientemente que la compañía “no está afectada por ningún caso de corrupción” y remarcó que cualquier definición dependerá de la evolución de la causa judicial y de las decisiones que adopte el Poder Ejecutivo.
La definición sobre la representación estatal en el directorio de YPF aparece así como uno de los primeros asuntos que deberá resolver Javier Milei tras la reconfiguración de su gabinete, en un contexto marcado por la salida de uno de sus funcionarios de mayor exposición pública.


