María Soledad Calle, la sindicalista que compró el departamento ubicado debajo del que ocupa Cristina Kirchner en San José 1111, reconoció ante la Justicia que es la propietaria del inmueble, una operación que anteriormente había negado públicamente.
Calle se presentó ante el juez Julián Ercolini para pedir su sobreseimiento en una causa que investiga un contrato entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la empresa USEM durante la gestión de Abel Furlán. En ese escrito, explicó también cuál fue, según su versión, el destino previsto para el departamento.
La explicación sobre el inmueble
Según la presentación judicial, Calle compró el primer piso de San José 1111 el 20 de agosto de 2025. Ante el juez, sostuvo que la propiedad fue adquirida con el objetivo de instalar allí una “fundación de estudios para el desarrollo argentino”.
La sindicalista no brindó mayores precisiones sobre esa organización ni explicó en detalle cuál sería su funcionamiento. La compra había quedado bajo la lupa luego de que se conociera que el inmueble se encuentra inmediatamente debajo del departamento donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
Cuando la operación fue difundida inicialmente, Calle había negado haber comprado el departamento y también rechazó tener vínculos con la UOM. Posteriormente, documentación incorporada a la investigación confirmó que había sido empleada del gremio entre abril de 2021 y junio de 2026.
La investigación sobre la UOM
La presentación de Calle se produjo en el marco de una causa que analiza un contrato firmado en 2023 entre la UOM y USEM, empresa encargada de administrar aportes del sindicato.
La investigación apunta a determinar si existió una administración fraudulenta. Según la denuncia el negocio habría generado ingresos estimados en unos $100 millones mensuales, equivalentes al 0,5% de los fondos administrados.
La defensa de Calle sostiene que la contratación fue una decisión del secretariado general de la UOM y que USEM contaba con estructura, personal y equipamiento para cumplir con las tareas previstas en el contrato.
Otros bienes bajo análisis
El patrimonio de Calle también quedó incorporado a la investigación. La sindicalista es propietaria de un dúplex en el barrio privado La Reserva de Cardales y de una vivienda de tres plantas en Campana. Según estimaciones citadas por el medio, ambas propiedades superarían en conjunto los US$450.000.
Además, en su presentación judicial, Calle atribuyó a su pareja, Federico Darío Monzón, la utilización de un BMW M135 X Drive que figura registralmente a nombre de ambos. También señaló que junto con él creó una empresa denominada Grupo Vértice Global, aunque aseguró que la sociedad no llegó a desarrollar actividad comercial efectiva.
La semana pasada, el juez Ercolini dispuso el levantamiento del secreto fiscal de Calle y Furlán y ordenó distintas medidas para analizar sus patrimonios. Entre los organismos requeridos figuran la Unidad de Información Financiera (UIF), ARCA, Anses, Migraciones y Prefectura Naval.