La final del Mundial 2026 entre Argentina y España no solo dejó como saldo la consagración del conjunto europeo por 1 a 0 en el tiempo suplementario, sino también una serie de acciones arbitrales que despertaron polémica durante el desarrollo del encuentro disputado en el New York New Jersey Stadium.
Uno de los momentos determinantes se produjo en el cierre del tiempo reglamentario, cuando Enzo Fernández fue expulsado por doble amonestación y dejó a la Selección Argentina con diez jugadores para afrontar el alargue.
El mediocampista había recibido su primera tarjeta amarilla a los 82 minutos por protestar de manera airada una infracción que reclamó sobre la mitad de la cancha. Ya en el tiempo agregado, fue nuevamente sancionado tras llegar tarde a una disputa con Pau Cubarsí e impactar sobre el defensor español. El árbitro esloveno Slavko Vinčić no dudó en mostrarle la segunda amarilla y, en consecuencia, la tarjeta roja.
Según el análisis arbitral difundido tras el encuentro, la decisión fue correcta desde el punto de vista reglamentario, ya que la entrada fue considerada imprudente y merecedora de amonestación. Al tratarse de la segunda tarjeta, la expulsión resultó automática.
Otro de los episodios que generó controversia ocurrió en el primer tiempo suplementario. España logró convertir a través de Nico Williams, pero el tanto fue invalidado antes de que la pelota ingresara al arco.
La jugada fue anulada porque el árbitro advirtió una infracción previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. El mediocampista español pisó al defensor argentino y luego impactó contra Emiliano Martínez antes de que Williams aprovechara el rebote para convertir. Al haber sancionado la falta con anterioridad, el gol quedó correctamente invalidado.
También hubo debate por una acción protagonizada por Marc Cucurella. En pleno partido, el lateral español se acercó a Lionel Messi y, mientras le hablaba, se cubrió la boca con una mano. La escena despertó reclamos por parte de los futbolistas argentinos, aunque ni el árbitro ni el VAR consideraron que existieran motivos suficientes para intervenir.
Si bien para este Mundial se implementaron nuevas recomendaciones arbitrales destinadas a sancionar determinadas conductas antideportivas, entre ellas algunos gestos utilizados para ocultar expresiones durante discusiones entre jugadores, el equipo arbitral entendió que la situación no ameritaba una sanción disciplinaria ni una revisión tecnológica.
Las decisiones de Vinčić marcaron varios pasajes de una final muy disputada y terminaron siendo parte de las principales discusiones de un encuentro que consagró a España como campeona del mundo y dejó a Argentina con el subcampeonato tras una ajustada derrota en el tiempo suplementario.


