Diversos vecinos y vecinas se movilizaron hacia la plaza 25 de Mayo para exigir mayor seguridad en la ciudad. Pero la poca asistencia de personas generó descontento en los manifestantes que apuntaron contra la “falta de empatía” de la sociedad.
“Evidentemente, el santafesino vive muy bien encerrado. Están esperando que les pase lo que a nosotras dos. No nos vengan a pedir consejos sobre cómo salimos adelante”, María Inés Masino, mamá de Julio Cabal, el joven de 29 años que fue asesinado en un robo a un comercio en 2019.
Y agregó: “Si no están comprometidos, piensen lo que votaron”.
Sobre la poca convocatoria, Masino hizo hincapié en que la marcha es para aquellas personas que no atravesaron situaciones como la que tuvo que vivir ella misma. “La empatía es nuestra con el santafesino. ¿A mí qué más me puede pasar? Mi hijo está muerto y el que lo mató está en cana. Preocúpense ustedes que sus hijos están en la calle”, señaló.
De la manifestación también participó la madre de Maxi Olmos, Azucena Ponce de León, que también lamentó la poca repercusión de la marcha. “No les importa. Yo lucho por mis hijos y por los que quedaron. Esto es una vergüenza. La gente no tiene empatía”, expresó.
“A ellos no les pasa, no les pasó y creen que no les va a pasar”, añadió.
Por su parte, vecinas que participaron de la movilización apuntaron contra el gobierno provincial por la situación de inseguridad. “No existe absolutamente ningún plan para la seguridad. En cuatro años ni siquiera un atisbo para dar sustentabilidad a la provincia de Santa Fe”, sostuvo una de ellas.
“Santa Fe en muy poco tiempo va a ser Rosario”, sentenció otra de las asistentes.