Al ser consultado sobre la realidad santafesina, Macri se mostró sumamente optimista respecto al potencial de la provincia y respaldó las obras que se están llevando a cabo.
“Por lo que he visto, con récord de obras, una provincia que es líder en exportaciones y con mejor infraestructura, los santafesinos van a hacer muchas más cosas”, afirmó.
El exmandatario destacó que la conectividad y la infraestructura son los verdaderos motores del desarrollo: “Las cosas suceden cuando la gente se puede comunicar: con caminos, con una ruta, con una autopista, sacando el agua de donde sobra y llevándola a donde falta”. En ese sentido, ponderó la administración de los recursos públicos por parte del gobernador actual, señalando que está “invirtiéndolos, no gastándolos, que es muy diferente. Lo que vos invertís te genera un futuro, lo que vos gastás, la plata desapareció”.
Respaldo a las reformas y crítica al populismo
A nivel nacional, Macri defendió la necesidad de avanzar de manera profunda con una agenda reformista, un camino que —según apuntó— también se está replicando en Santa Fe con medidas como el control del presentismo en la educación.
Para el expresidente, el alivio fiscal es una urgencia impostergable para el crecimiento del país: “La Argentina necesita bajar mucho más los impuestos para que haya mucho crecimiento, haya más empleo, más oportunidades”. Asimismo, insistió en que este cambio de modelo busca recuperar el posicionamiento global que el país tuvo hace varias décadas.
Al evaluar la situación general del país, reconoció la complejidad del proceso actual, pero fue tajante al apuntar contra la gestión anterior:
“No es fácil producir un cambio tan profundo como el que necesita la Argentina para curarse del populismo, y que el populismo no vuelva a destruir el avance del cambio como lo hizo entre el ’19 y el ’23”.
El rol del PRO y el futuro político
Macri ratificó el compromiso de su partido para brindar gobernabilidad y acompañar las transformaciones estructurales, a pesar del costo político. “Conlleva un esfuerzo grande. Nosotros sabemos lo que fue, por eso como partido estamos apoyando leyes difíciles que le permitan seguir llevando adelante los cambios”, explicó. Sin embargo, lanzó una advertencia hacia la dirigencia, subrayando la necesidad de empatía y transparencia: “Hay que estar cerca de la gente, hay que tener un comportamiento ejemplar, porque si no, obviamente, aquel que está haciendo el esfuerzo no lo tolera”.
Concluyó asegurando que, a pesar de que “hay mucha mejora posible en la implementación”, la Argentina se encuentra en “el rumbo correcto”.
Entre humor y tensiones internas
Hacia el final de la rueda de prensa, el clima alternó entre la ironía y el hermetismo político. Al ser consultado sobre si este recorrido marcaba el inicio de una nueva carrera presidencial, Macri respondió entre risas: “No, estoy entrenando para correr 100 metros nada más”. Por último, al indagar los cronistas sobre el estado actual de su relación y diálogo con Patricia Bullrich, el exmandatario fue cortante y directo antes de retirarse: “No, hace rato que no hablamos”.


