La morosidad de los créditos otorgados a las familias volvió a aumentar en mayo y alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas. Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el 12,8 % de los préstamos destinados a hogares registró irregularidades en los pagos, casi el triple del 4,5 % observado en el mismo mes de 2025.
A nivel general, el índice de mora del crédito al sector privado llegó al 7,7 %, con un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril y de 5,1 puntos en comparación con mayo del año pasado.
El mayor deterioro se registró en los préstamos a las familias. El indicador creció 0,7 puntos porcentuales en relación con abril y 8,3 puntos frente al mismo período de 2025, reflejando un aumento sostenido de las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras.
Entre las distintas líneas de financiamiento, los créditos personales fueron los que mostraron el mayor nivel de incumplimiento, con una mora del 15,9 %. Les siguieron las tarjetas de crédito, con el 13,1 %; los préstamos prendarios, con el 7,7 %; y los créditos hipotecarios, con el 1,6 %.
En el segmento de empresas, la situación también mostró un deterioro, aunque de menor magnitud. La mora alcanzó el 3,5 %, apenas 0,1 puntos porcentuales por encima de abril y 2,5 puntos más que un año atrás.
Pese al incremento de la cartera irregular, el Banco Central señaló que el sistema financiero conserva indicadores de solvencia y liquidez que le permiten absorber el impacto. En mayo, las previsiones de los bancos cubrían el 86,3 % de los créditos en mora y el nivel de capital regulatorio se mantuvo ampliamente por encima de las exigencias normativas.
El informe también indicó que el crédito al sector privado en pesos mostró una leve recuperación durante mayo, con un crecimiento real del 0,3 % tras cuatro meses consecutivos de caída, impulsado principalmente por los préstamos comerciales y aquellos con garantía real.
Otro dato que refleja el mayor peso del endeudamiento es la relación entre las cuotas de los préstamos y los ingresos de los trabajadores registrados. De acuerdo con el Informe de Estabilidad Financiera del BCRA, en abril los servicios de deuda representaban el 24,1 % de la masa salarial formal, cuando dos años antes esa proporción no alcanzaba el 9 %.
Los datos oficiales también muestran que las mayores dificultades para cumplir con los pagos se concentran entre los deudores más jóvenes y en quienes accedieron a financiamiento a través de entidades no bancarias. En este último segmento, los niveles de incumplimiento superan ampliamente el promedio del sistema financiero tradicional.

