En Vivo

cadena nacional Javier Milei Malvinas

Milei grabará la cadena por Malvinas esta tarde: hay fuerte hermetismo y expectativa sobre el anuncio

El Presidente volverá a Buenos Aires y registrará el mensaje cerca de las 16 hs, antes de su emisión a las 21. En el Gobierno restringen la información y evitan confirmar el alcance de la medida. La discusión coincide con movimientos en Defensa, la negociación por la base de Ushuaia y la disputa con EE.UU. y China por infraestructura estratégica.

03 de septiembre de 2026


Javier Milei regresará de Chile y grabará entre las 16 y las 17 en la Casa Rosada la cadena nacional sobre Malvinas que se emitirá a las 21. El Gobierno mantiene el contenido bajo un nivel inusual de hermetismo y restringió la información incluso entre funcionarios de primera línea. En distintos despachos reconocen que no saben de qué se trata el anuncio completo y evitan anticipar si incluirá una decisión diplomática, nuevas sanciones, un proyecto de ley o alguna medida vinculada con Defensa.

La preparación lleva varios días y existen intercambios cotidianos alrededor de los motivos de la cadena, aunque en el entorno presidencial niegan que haya existido este miércoles una reunión formal específica de Milei con ministros para terminar de definirla. “La cadena no es humo”, expresan en el Ejecutivo. En otras áreas admiten que recibieron como única referencia que el mensaje “va a ser fuerte”, pero advierten que incluso dentro del Gobierno hay quienes temen que las expectativas superen finalmente el alcance del anuncio.

En las últimas horas circularon además versiones dentro del oficialismo sobre contactos desde Estados Unidos para transmitir preocupación por la anticipación pública del mensaje. Lamelas se encuentra en Estados Unidos desde hace aproximadamente una semana y, según fuentes con conocimiento del vínculo bilateral, no hay hasta ahora una negociación coordinada con Washington ni una mediación norteamericana en marcha por Malvinas.

Ese dato es relevante porque Milei tendrá este jueves un contacto con una funcionaria estadounidense antes de grabar la cadena. El Presidente partirá a las 7 hacia Santiago, hablará a las 10.20 en el Foro Madrid y luego se reunirá con la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública, Sarah Rogers. A las 12 será recibido por José Antonio Kast en La Moneda y regresará a Buenos Aires. En el Ejecutivo no vinculan oficialmente esa reunión con el anuncio sobre las islas.

El movimiento alrededor de Malvinas coincide además con una aceleración de otros expedientes vinculados con Defensa y el posicionamiento estratégico argentino en el Atlántico Sur. El Gobierno retomó el trabajo sobre la nueva Directiva de Política de Defensa Nacional, que había quedado demorada y que define las prioridades que el Presidente fija para el planeamiento de las Fuerzas Armadas. En Defensa aseguran que el documento siguió analizándose durante las últimas semanas y que podría recibir ahora un nuevo impulso.

El borrador pone especial atención sobre el Atlántico Sur, la Antártida, las rutas marítimas y el extremo austral, además de infraestructura crítica y corredores estratégicos. En ámbitos militares remarcan que no se trata de un documento protocolar, aunque advierten que las referencias a Malvinas y a la región deben ser cuidadosamente calibradas frente a eventuales negociaciones diplomáticas. No hay confirmación de que Milei vaya a anunciar este jueves la aprobación de esa directiva.

A ese escenario se suma la negociación que mantiene el Gobierno para conseguir financiamiento estadounidense para la Base Naval Integrada de Ushuaia. La Casa Rosada busca convertir el proyecto en un nodo logístico y estratégico para el Atlántico Sur y la Antártida y quiere avanzar mientras exista una fuerte voluntad política de cooperación por parte de la administración Trump. La negociación no estaba cerrada, pero forma parte del mismo proceso de acercamiento militar y geopolítico con Washington.

El vínculo en Defensa se profundizó también con la adhesión argentina al denominado Escudo de las Américas, la coalición regional de seguridad impulsada por Trump. El Ejecutivo analiza el encuadre legislativo de algunos de sus componentes, especialmente aquellos que puedan involucrar cooperación operativa, entrenamiento o movilización de fuerzas. El esquema apunta a coordinar acciones contra el narcoterrorismo, el crimen organizado transnacional y amenazas externas en el hemisferio.

La disputa con China completa otro vértice de esa estrategia. Después de las advertencias estadounidenses por la presencia de Huawei en infraestructura tecnológica vinculada con Vaca Muerta, la Casa Rosada comenzó a estudiar requisitos especiales de seguridad para proveedores de redes y centros de datos y la identificación de determinados activos como infraestructura crítica. En el Ejecutivo anticipan que avanzarán sobre ese frente y analizan mecanismos similares a los que utilizan Estados Unidos y Europa para distinguir proveedores según su nivel de riesgo.

La discusión excede a Huawei. La mirada que gana terreno en sectores del oficialismo conecta energía, comunicaciones, puertos, rutas marítimas, recursos naturales y capacidades militares bajo una misma lógica de seguridad nacional. El Gobierno pretende reforzar su asociación con Estados Unidos sin romper los vínculos económicos con China, pero en áreas sensibles analiza reducir dependencias tecnológicas que Washington considera riesgosas.

Esa concepción comenzó a aparecer también en el ecosistema político y técnico cercano al oficialismo. La Fundación Faro presentó en agosto un equipo dedicado específicamente a geopolítica y seguridad nacional con el argumento de que la Argentina debe insertarse en las cadenas estratégicas de Occidente frente a la competencia entre grandes potencias. Uno de sus integrantes, Federico Domínguez, planteó públicamente incluso un escenario de largo plazo que vincula un eventual apoyo estadounidense a la soberanía argentina con una mayor presencia estratégica de Washington en el Atlántico Sur, una base en Tierra del Fuego y restricciones a la presencia china.

Ese planteo no constituye una posición oficial ni permite anticipar el contenido de la cadena, pero refleja algunos de los conceptos que circulan alrededor del debate estratégico libertario: alineamiento con Estados Unidos, control del Atlántico Sur, reducción de riesgos vinculados con China y utilización de la relación con Trump para mejorar la posición argentina en Malvinas. En la Casa Rosada no confirman que exista una negociación de esas características con Washington o Londres.

Las señales públicas más concretas sobre el mensaje siguen llegando desde Pablo Quirno y la discusión por los recursos naturales de las islas. “Siempre hay chances, siempre estamos más cerca”, sostuvo este miércoles el canciller. También afirmó que la defensa del reclamo argentino requiere, además de declaraciones, “actividades muy concretas” y aseguró que el país debe disponer de todas las herramientas posibles frente a las decisiones unilaterales británicas.

Ese lenguaje remite directamente a Sea Lion y a la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Milei ya había advertido el 2 de abril contra las inversiones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum y prometió utilizar todas las medidas diplomáticas necesarias. Entre las herramientas posibles aparecen ampliar acciones contra empresas, contratistas y proveedores, avanzar con pedidos de medidas cautelares, recurrir a nuevos foros internacionales o reforzar por ley las sanciones para quienes financien o faciliten actividades que la Argentina considera ilegítimas. Ninguna de esas alternativas fue confirmada oficialmente para este jueves.

El elemento que terminó de elevar las expectativas fueron las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas. Washington mantiene formalmente la neutralidad y no anunció un reconocimiento de la soberanía argentina ni una mediación con el Reino Unido. Milei, sin embargo, consideró que ocurrió “algo muy fuerte” respecto de la causa y decidió utilizar una cadena nacional para explicar lo que el Gobierno interpreta como avances.

 

 

Fuente:  TN