El Gobierno nacional y la provincia de Santa Fe firmarán este miércoles un convenio para concretar el traspaso de obras viales a la administración provincial. La firma se realizará al mediodía en la Casa Rosada y contará con la participación de autoridades nacionales y del gobernador Maximiliano Pullaro.
Del acto participarán el jefe de Gabinete, Diego Santilli; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el mandatario santafesino, quienes oficializarán el acuerdo que permitirá avanzar con la transferencia de distintas obras de infraestructura vial.
Un acuerdo que comenzó a gestarse este mes
Las negociaciones entre ambas administraciones se iniciaron el pasado 8 de julio, cuando Pullaro fue recibido por Santilli en la Casa Rosada. En ese encuentro se abordó una agenda que incluyó la situación de las rutas nacionales que atraviesan Santa Fe, el estado de las obras públicas y el reclamo de la provincia por la deuda que mantiene la Nación con la Caja de Jubilaciones santafesina.
Tras esa reunión, desde el entorno del gobernador calificaron el encuentro como “positivo” y destacaron que hubo avances en las conversaciones para que la provincia pueda hacerse cargo de obras y corredores viales que actualmente dependen del Gobierno nacional.
El antecedente de la ruta A012
Uno de los principales temas de la negociación fue el futuro de la Ruta Nacional A012. Semanas atrás, el ministro de Economía, Luis Caputo, había anunciado la intención del Gobierno nacional de transferir ese corredor vial a la provincia, aunque el convenio aún no se había concretado.
La firma prevista para este miércoles representa un nuevo paso en el proceso de descentralización de obras viales y podría incluir, además de la A012, otras intervenciones de infraestructura que pasarán a ser administradas por el Gobierno de Santa Fe.
Desde la administración provincial sostienen que el objetivo es acelerar la ejecución de obras consideradas estratégicas para la conectividad y la producción, en un contexto en el que la Nación redujo significativamente la inversión en obra pública.


