La Cámara de Biocombustibles publicó una solicitada ante la inminente crisis energética que se profundizó a partir del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania que disparó el precio del barril de crudo y aseguran que el “sector puede aportar al gigantesco déficit energético que se vislumbra en un invierno cada vez más cercano”.
Desde la entidad explican que tras el vencimiento de la ley que regulaba la actividad se logró una nueva normativa pero que continúa sin reglamentación “y las asignaciones de cupo todavía están en manos de la Secretaría de Energía sin una claridad objetiva en su cálculo.
Nuestra economía nacional cada vez más castigada demanda el ahorro de divisas, y es ahí donde nuestro sector puede aportar combustible de calidad no sólo para el corte del gasoil sino para la generación eléctrica, para compensar la oferta de gasoil que venden las petroleras a las generadoras o para reemplazo en el caso del B100 (biodiesel puro refinado) del gasoil grado 3 en motores de alta tecnología.
Hay datos públicos que indican que en el año 2021 las generadoras consumieron 640.000 m3 de gasoil importado que se pagaron con casi 1.000 millones de dólares. Mientras nuestras plantas en el mejor de los casos funcionaban al 40 % de su capacidad instalada. Que simple hubiera sido compensar con producción nacional, con valor agregado a nuestra producción primaria esa fuga enorme de divisas. Lo mismo podemos extrapolar al gas.
Las empresas productoras de biodiesel de la Provincia reiteramos nuestro compromiso con la sociedad, el medioambiente y la transición energética, probamos sobradamente que industrializamos la ruralidad aportando desarrollo científico tecnológico, empleo de calidad y movimiento económico en las localidades donde nos radicamos”.


