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Preocupa el robo de flexibles de gas en Santa Fe por el riesgo de fugas y accidentes

Desde la Cooperativa Setúbal advirtieron sobre una serie de robos de conexiones de cobre en casillas de gas natural, principalmente en los barrios San Martín, Guadalupe Oeste y Villa Setúbal. Además de dejar a las familias sin servicio, estas maniobras representan un peligro para los vecinos. Recomiendan reemplazar los flexibles de cobre por alternativas homologadas y evitar colocar rejas o candados en los gabinetes.

29 de octubre de 2026


La Cooperativa Setúbal manifestó su preocupación por el incremento de robos de flexibles de cobre en las casillas de gas natural de distintos barrios de la ciudad de Santa Fe, una problemática que no solo afecta la prestación del servicio, sino que también representa un importante riesgo para la seguridad de los vecinos.

En diálogo con Veo Noticias, María Victoria Noriega, representante de la Cooperativa Setúbal, explicó que durante los últimos meses recibieron numerosos reclamos de usuarios que se quedaron sin suministro de gas y que, al acudir a los domicilios, constataron la sustracción de elementos de las instalaciones.

“Fundamentalmente en barrio San Martín, Guadalupe Oeste y Villa Setúbal hemos verificado robos o hurtos masivos de flexibles de cobre que integran el mecanismo necesario para que la gente pueda acceder al servicio de gas natural por redes”, detalló.

Si bien estos son los sectores donde se detectaron reiterados episodios, Noriega aclaró que la situación podría estar ocurriendo también en otros barrios de la capital provincial.

El peligro de manipular las conexiones de gas

Uno de los aspectos más preocupantes de estos hechos es el riesgo que implica la manipulación de las instalaciones por parte de personas que no cuentan con conocimientos técnicos.

Noriega explicó que los gabinetes de gas están diseñados para ser intervenidos exclusivamente por instaladores matriculados y personal autorizado de las empresas prestadoras.

“Cualquier intromisión dentro de la cabina de gas de un tercero que no tenga conocimiento respecto de las normas y la peligrosidad es una gran preocupación”, advirtió.

Según indicó, en muchos casos quienes sustraen los flexibles cierran previamente la llave de paso, lo que evita que el gas continúe circulando. Sin embargo, esta situación no elimina el riesgo de que se produzcan pérdidas.

“Generalmente tienen la precaución de cerrar la llave de paso, pero quedamos a merced de la voluntad y del buen saber del ladrón”, expresó.

Además, cada robo obliga a los usuarios a gestionar la intervención de un gasista matriculado y de la cooperativa para poder recuperar el suministro.

Qué recomiendan para evitar los robos

Frente a esta problemática, desde la Cooperativa Setúbal recomendaron evaluar el reemplazo de los flexibles de cobre por alternativas plásticas homologadas por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), que resultan menos atractivas para quienes buscan sustraer materiales para su posterior comercialización.

“Un paliativo a la situación es que puedan reemplazar los flexibles de cobre por un flexible de plástico que está en el mercado y que está homologado”, explicó Noriega.

Sin embargo, hizo especial hincapié en una advertencia dirigida a los vecinos que, ante la reiteración de robos, consideran colocar candados, rejas u otros elementos de seguridad en las casillas.

“Las cabinas de gas deben tener un acceso rápido y libre ante situaciones de emergencia. Si los vecinos les colocan rejas o alguna medida que impida que podamos acceder, corremos el peligro de no poder actuar”, señaló.

Por este motivo, insistió en que no deben realizarse modificaciones que obstaculicen el acceso del personal autorizado y que cualquier reemplazo de componentes debe quedar en manos de profesionales matriculados.

También robaron 400 metros de cable de cobre de telefonía

La representante de la cooperativa advirtió que los robos de materiales no se limitan a las instalaciones de gas natural, sino que forman parte de una problemática más amplia que afecta a diferentes prestadores de servicios públicos.

En ese sentido, reveló que hace dos semanas la Cooperativa Setúbal sufrió el robo de 400 metros de cable de cobre, lo que provocó la interrupción del servicio de telefonía fija.

“Una vez que nosotros logramos restablecer el servicio, vuelven a robarnos los metros de cobre. Entonces, es una situación de nunca terminar”, lamentó.

Noriega señaló que desde hace aproximadamente dos o tres años vienen realizando denuncias por estos episodios, aunque advirtió que la problemática continúa.

Piden investigar dónde se comercializa el cobre robado

Finalmente, desde la cooperativa plantearon la necesidad de profundizar las investigaciones sobre el destino de los materiales sustraídos y los circuitos de comercialización.

“La gran pregunta que nos hacemos es cómo podemos seguir prestando servicios públicos, servicios esenciales en la vía pública, si estamos expuestos a todas estas situaciones”, manifestó Noriega.

En esa línea, sostuvo que resulta fundamental investigar quiénes compran el cobre robado y en qué mercados se comercializa, para intentar frenar una actividad que genera perjuicios económicos, interrupciones de servicios y riesgos para la población.

“Si alguien lo roba es porque se vende en algún lugar y alguien lo está comprando. Estas son las temáticas que proponemos que se puedan investigar”, concluyó.