El primer contingente argentino de asistencia humanitaria arribó este sábado a Venezuela para colaborar en las tareas de búsqueda y rescate tras los terremotos que sacudieron al país caribeño esta semana. Integrado por 26 efectivos del Ejército Argentino, el grupo ya se encuentra desplegado en las zonas afectadas para colaborar con las autoridades locales en la localización de sobrevivientes y la atención de damnificados.
La delegación aterrizó durante la madrugada en Caracas y fue recibida por autoridades venezolanas antes de trasladarse hacia el estado de La Guaira, uno de los sectores más golpeados por los dos sismos registrados el miércoles, de magnitudes 7,2 y 7,5.
La misión argentina está encabezada por el coronel Miguel Ángel Wissinger e incluye especialistas en búsqueda y rescate urbano, equipos caninos entrenados para detectar personas atrapadas bajo estructuras colapsadas, médicos emergentólogos, enfermeros y personal de apoyo logístico.
Además del recurso humano, el operativo contempla el envío de una ambulancia de emergencia, medicamentos, equipamiento sanitario y diversos elementos destinados a la asistencia de la población afectada.
La ayuda también incluye plantas potabilizadoras de agua, carpas, kits de cocina, colchones y camillas, entre otros recursos destinados a mejorar las condiciones de las personas que debieron abandonar sus hogares a raíz de la catástrofe.
El despliegue fue organizado en coordinación entre distintos organismos nacionales y las Fuerzas Armadas, que utilizaron aeronaves militares y civiles para trasladar tanto al personal como a la ayuda humanitaria.
Las tareas se concentran principalmente en la búsqueda de desaparecidos, una labor considerada clave durante las primeras jornadas posteriores a un terremoto. Para ello, los rescatistas argentinos trabajan junto a equipos locales e internacionales en áreas donde aún existe la posibilidad de encontrar sobrevivientes entre los escombros.
La asistencia forma parte de la respuesta ofrecida por Argentina tras la emergencia provocada por los terremotos, que dejaron cientos de muertos, miles de heridos y una importante cantidad de personas desaparecidas, además de severos daños en infraestructura y viviendas.
Con la llegada de este primer contingente, Argentina se convirtió en uno de los primeros países de la región en desplegar equipos especializados sobre el terreno para colaborar con las tareas de rescate y asistencia humanitaria.

