El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, cuestionó la creciente judicialización de los debates políticos en el país y advirtió que esta dinámica “no contribuye a generar estabilidad”. Lo hizo durante su exposición en la Expo EFI, en el panel titulado “Argentina a largo plazo”.
Durante su intervención, el magistrado sostuvo que muchos conflictos que deberían resolverse en el ámbito político terminan trasladándose a la Justicia y, en última instancia, al máximo tribunal. “Los debates no se clausuran en el circuito político, siempre buscan la judicialización”, planteó, y señaló que esta práctica dilata la implementación de políticas públicas y genera incertidumbre.
En ese sentido, subrayó que el fortalecimiento institucional depende de respetar la Constitución Nacional Argentina “a rajatabla” y recordó que sus principios están por encima de todos los actores, incluidos jueces, funcionarios y empresarios.
Rosatti también vinculó las dificultades para lograr un desarrollo económico sostenido con falencias institucionales y remarcó la importancia de la seguridad jurídica. Según explicó, las reglas deben definirse en el ámbito legislativo y no a través de fallos judiciales. “Los jueces no son legisladores, interpretan la ley”, enfatizó, al tiempo que insistió en que el Congreso debe ser el espacio central para debatir y establecer normas.
En materia económica, el titular de la Corte advirtió que una emisión monetaria sin respaldo es inconstitucional, en línea con lo que establece la Carta Magna. En ese punto, remarcó la necesidad de mantener una relación razonable entre la base monetaria y la fortaleza de la economía.
Además, señaló que en ocasiones, cuando no se alcanzan consensos en el Parlamento, los actores políticos recurren a la Justicia para obtener resoluciones favorables, lo que, a su entender, altera el funcionamiento institucional. También mencionó que, en algunos casos, fallos judiciales precedieron a leyes en temas sensibles, cuando —según indicó— el proceso debería ser inverso.
Finalmente, Rosatti sostuvo que las decisiones de la Corte deben ser acatadas para evitar una “instancia sin fin” de litigios y consideró que la previsibilidad y el respeto por las reglas de juego son condiciones clave para el desarrollo del país.

