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Secuestraron joyas robadas mediante engaños a mujeres en la vía pública

Investigadores de la Policía de Investigaciones (PDI) recuperaron una cadena de oro vinculada a una pesquisa por hurtos de alhajas cometidos mediante engaños contra mujeres en la vía pública. Una de las joyas había sido vendida en un local comercial de calle Mendoza al 2600, en el microcentro de Santa Fe, y fue recuperada durante una requisa policial.

12 de agosto de 2026


Por Juan Trento

Este miércoles, alrededor de las 7, agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaron dos allanamientos en la ciudad de Santa Fe, en el marco de una investigación por la sustracción y posterior comercialización de joyas de oro.

Los procedimientos se concretaron en una vivienda de calle 1.º de Mayo al 6200, en barrio Mayoraz, y en otra ubicada sobre calle Río Negro al 6400, en barrio Policial. La investigación permitió identificar a dos mujeres que son señaladas como presuntas autoras de los hurtos.

Además, durante una requisa realizada en un local comercial ubicado en calle Mendoza al 2600, en el microcentro capitalino, los investigadores habían secuestrado una de las joyas vinculadas con la causa.

Inicio de la investigación

La investigación comenzó el 13 de junio de 2026, a partir de la denuncia por la sustracción de una alianza a una mujer. Según se estableció, la víctima fue abordada por dos mujeres que, mediante engaños y sin ejercer violencia, lograron distraerla y quitarle la joya.

Las sospechosas se movilizaban en una motocicleta. Luego de que la víctima diera aviso a la Central de Emergencias 911 y aportara las características de las mujeres, los agentes lograron interceptarlas.

Durante el procedimiento, las mujeres manifestaron que habían comercializado la alianza en una joyería ubicada en calle Mendoza al 2600.

A partir de las primeras diligencias, los investigadores establecieron que existía otro hecho de características similares, ocurrido el 29 de mayo de 2026, cuya víctima también había sido una mujer.

Las dos investigadas

Como parte de las tareas investigativas, que incluyeron entrevistas a testigos y trabajo de campo, el 16 de mayo de 2026 los pesquisas secuestraron en la mencionada joyería varias alianzas de oro vinculadas documentalmente con una de las investigadas, identificada como M. D.

Una de las alhajas fue reconocida por la damnificada del segundo hecho, quien manifestó que no era de su propiedad.

El 17 de mayo de 2026 se realizó una nueva requisa en el mismo comercio y los investigadores hallaron otra alianza de oro, registrada mediante una boleta a nombre de la misma persona.

Tras ser informado de las actuaciones, el fiscal interviniente dispuso que el titular del comercio, E. P. S., quedara investigado por el presunto delito de encubrimiento, aunque permaneció en libertad.

Posteriormente, las tareas realizadas por la Sección de Inteligencia Táctica permitieron individualizar y localizar los domicilios de las dos mujeres investigadas. Con esa información, el fiscal ordenó realizar allanamientos para buscar y secuestrar elementos de interés para la causa.

Allanamientos

Uno de los procedimientos se realizó en una vivienda ubicada sobre calle 1.º de Mayo al 6200. Los investigadores, con la colaboración del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) para la irrupción, requisaron los distintos ambientes del inmueble en presencia de testigos.

El resultado fue negativo respecto del hallazgo de elementos vinculados con la investigación. En el lugar se encontraba la propietaria de la vivienda, A. G. B., de 40 años.

El segundo allanamiento se llevó a cabo en un domicilio de calle Río Negro al 6400, también con la colaboración del GOT. En este caso, el resultado fue positivo: los agentes encontraron una cadena de oro con la inscripción “18 KT” en su enganche y un sobre que llevaba el sello de la joyería investigada.

Al momento del procedimiento no se encontraba ninguna persona en el inmueble.

Encubrimiento

Los resultados de los allanamientos fueron comunicados a la Jefatura de la Policía de Investigaciones (PDI), que informó lo actuado al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

El funcionario judicial ordenó el secuestro de la cadena de oro hallada en la vivienda de calle Río Negro, sin disponer otras medidas procesales.

Durante el procedimiento se presentó en el domicilio una mujer, madre de una de las investigadas. Con su consentimiento, se le entregó la vivienda para que quedara bajo su custodia.

La atribución delictiva quedó provisoriamente calificada como hurto y encubrimiento, mientras continúa la investigación para determinar la participación de las personas involucradas y el origen de las alhajas recuperadas.