Presión para el primer trimestre
Desde Fundación Capital se planteó que “el 2026 inicia con el importante desafío de evitar que la inflación se acomode en el 3% mensual“. En este sentido, se detalló que “la aceleración inflacionaria que comenzó a mediados del 2025, sumado a factores puntuales como el aumento de la carne y los servicios regulados, además del impacto de estacionales, le ponen un piso elevado al IPC de febrero y marzo”.
De hecho, la consultora afirmó que la inflación sería de 2,6% para febrero y 2,8% para marzo, con un acumulado trimestral de 8,5%, por encima del 7,9% del primer trimestre del año pasado. Por su parte, Menéndez comentó que en Eco Go proyecta 3% para febrero, mientras que para marzo estaría en 2,6%-2,7%. “Una desaceleración respecto a febrero, pero también bastante alta“, comentó.
En caso de que ese panorama trazado por los analistas se cumpla, en el primer cuatrimestre del año el gobierno probablemente incumpliría la meta de inflación del 10,1% anual, plasmada en el Presupuesto 2026.
Un 2026 con más inflación de la esperada
Adentrándose más allá del primer trimestre, los pronósticos comenzaron a divergir. Desde la consultora que dirige Martín Redrado afirmaron que “el mes de abril será clave, previéndose un IPC que baje del escalón del 2,5% mensual” si bien no esperan que “quiebre la barrera del 2% en el primer semestre”. Y estimaron “un IPC anual del 29%, sólo ligeramente por debajo del cierre del 2025 (31,5%)“.
Mientras, Méndez argumentó a este medio que el cambio en la política cambiaria y monetaria es “un factor fundamental” ya que permitieron “un puente en el cual consiguieron una buena oferta de dólares que les permitió bajar el tipo de cambio” hasta la llegada de la cosecha gruesa. “Creo que podemos llegar a esperar una desaceleración bastante fuerte por el ancla cambiaria que están teniendo y que es clave en este programa económico del gobierno”, afirmó.
Y ahondó: “Creo que este año podemos volver a ver algo parecido al año pasado, donde la inflación ahora está cerca del 3%, después baja cerca del 2%, y después acerca del 1%, y que pueda llegar a perforar el 1%. Sin embargo, creo que el camino no es lineal“.
Marcando distancia, Tiscornia dudó de que la cuestión cambiaria “sea un factor tan incidente en lo que esté pasando en la dinámica de los precios, porque el tipo de cambio ha venido bajando desde octubre para acá”.
Desde su perspectiva, “el gobierno tiene que regular la parte monetaria para que la inflación baje”, aunque eso implique que “el costo de eso es que la actividad económica ande floja”. Sobre este punto, comentó que debieron corregir sus estimaciones de finales del año pasado. “Estábamos más más cerca de 15% anual (en 2026) y ahora estamos más cerca del 20%”.
Por su parte, Iván Cachanosky, Economista Jefe en la Fundación Libertad y Progreso, explicó a este medio que “lo más probable es que la inflación cierre este año más cerca del 20% que del 14%” que venían observando. De todas maneras, afirmó que “el proceso de desinflación será retomado en los próximos meses y se podría estar alcanzando una inflación mensual cercano al 1% para el último trimestre del año”.
Fuente: Ambito

