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Trump apuesta a la presión económica para que Irán vuelva a negociar: “Le estamos bajando el tono”

El presidente de Estados Unidos afirmó que Teherán atraviesa una grave situación económica y sostuvo que Washington mantiene abiertas las conversaciones, aunque sin un diálogo formal. En paralelo, Irán niega que existan negociaciones activas y exige el levantamiento de sanciones y del bloqueo naval antes de avanzar hacia un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz.

09 de agosto de 2026


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que su gobierno optó por reducir la confrontación con Irán y apostar a la presión económica para intentar que Teherán retome las negociaciones.

“Le estamos bajando el tono”, sostuvo Trump en una entrevista telefónica con Axios y Channel 12, en la que señaló que Estados Unidos mantiene contactos parciales con Irán y observa de cerca el impacto de la crisis económica sobre el gobierno de la República Islámica.

“Solo estamos negociando a medias con ellos”, afirmó el mandatario. También aseguró que Irán atraviesa una situación económica crítica, marcada por una elevada inflación y dificultades para afrontar el financiamiento de sus fuerzas militares.

Trump descartó, por ahora, una nueva escalada militar

Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron una semana después de que su administración evaluara la posibilidad de retomar operaciones militares de mayor escala contra Irán.

Esta vez, Trump evitó formular nuevas amenazas y planteó una estrategia basada en mantener la presión económica y esperar que el deterioro de la situación interna iraní genere condiciones para volver al diálogo.

“Se va a resolver. Siempre se resuelve. Es como una partida de ajedrez”, afirmó.

Trump también vinculó la situación económica iraní con el bloqueo naval implementado por Washington y destacó que el precio internacional del petróleo se ubicó por debajo de los 76 dólares por barril, lo que, según sostuvo, redujo parte del impacto del conflicto sobre los consumidores estadounidenses.

Irán niega que haya negociaciones con Washington

Mientras Trump habló de conversaciones parciales, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró este domingo que actualmente no existe una negociación activa con Estados Unidos.

“Ahora no tenemos ninguna negociación con Estados Unidos”, afirmó el canciller iraní, según la agencia Tasnim.

Araqchi sostuvo que Teherán no considera posible retomar el diálogo mientras Washington no cumpla con compromisos asumidos previamente y no haya una compensación por los daños provocados por las acciones estadounidenses.

Entre las condiciones planteadas por Irán aparecen el levantamiento de las sanciones, el fin del bloqueo naval, la liberación de fondos iraníes congelados y el pago de reparaciones de guerra.

Teherán también reclama el cese de las operaciones militares estadounidenses contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, además de la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.

El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa

Uno de los principales puntos de conflicto es el futuro del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo.

Estados Unidos, Irán y Omán trabajaron sobre un posible entendimiento para reorganizar el tránsito marítimo por la zona. El borrador contemplaba una participación de Teherán en el control del tráfico, aunque las conversaciones se trabaron por las diferencias entre las partes y por las nuevas condiciones planteadas por el gobierno iraní.

En paralelo, representantes de Omán avanzan en conversaciones técnicas para establecer nuevas rutas marítimas. Araqchi aclaró que ese trabajo no implica, por sí mismo, la reapertura del estrecho.

Antes del conflicto, por Ormuz circulaba cerca del 20% del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada del tránsito puede tener consecuencias sobre los mercados energéticos internacionales.

Diferencias dentro del poder iraní

La presión económica también expone diferencias dentro de la conducción iraní. Según fuentes citadas por Axios, un sector vinculado al presidente Masoud Pezeshkian considera necesario alcanzar algún tipo de entendimiento con Estados Unidos para evitar un deterioro económico mayor.

Otro sector, asociado al aparato militar y a la Guardia Revolucionaria, mantiene una postura más dura y rechaza realizar concesiones frente a Washington.

Mientras continúan esas disputas, la administración Trump mantiene una estrategia de presión que combina sanciones, medidas sobre el tránsito marítimo y presencia militar en la región, aunque por el momento el presidente estadounidense parece priorizar una salida negociada antes que una nueva escalada bélica.

Trump resumió su posición con una comparación: para la Casa Blanca, el conflicto con Irán sigue siendo una partida en la que, por ahora, la presión económica ocupa un lugar central.