La Asociación Vecinal de barrio 7 Jefes de Santa Fe presentó una nota formal ante el Departamento Ejecutivo Municipal en la que solicita información detallada sobre el control de los paradores de playa y el cumplimiento de las normas vigentes en materia de ruidos molestos.
El reclamo surge a partir de reiteradas quejas de vecinos por la música a alto volumen proveniente de los paradores ubicados en la Costanera Este. Según señalaron, estas situaciones se repiten desde hace años y afectan la calidad de vida en la zona, pese a la existencia de ordenanzas que regulan niveles sonoros, horarios y condiciones de funcionamiento.
Pedido de informes y controles
En el documento, la vecinal pide precisiones sobre la implementación de distintas ordenanzas vinculadas a la nocturnidad, el funcionamiento de paradores y el control acústico. Entre otros puntos, solicita un listado completo de los establecimientos habilitados, datos de los concesionarios, condiciones de los permisos y el estado de cumplimiento de sus obligaciones.
Uno de los ejes centrales del planteo está relacionado con los controles de ruido. Los vecinos requieren información sobre estudios de impacto acústico, medidas de insonorización exigidas, sistemas de monitoreo sonoro y protocolos de medición aplicados tanto en controles de rutina como ante denuncias.
Sanciones y cumplimiento
Además, el pedido incluye detalles sobre infracciones detectadas, multas aplicadas, clausuras y otras sanciones vinculadas a la contaminación acústica. También se solicita conocer la frecuencia de los controles y la cantidad de denuncias registradas en el último año.
Otro aspecto señalado es el cumplimiento de los horarios permitidos para la música amplificada, que según la normativa debe cesar antes del cierre de los locales. En ese sentido, la vecinal pidió información sobre posibles excepciones otorgadas y los criterios utilizados para autorizarlas.
Preocupación vecinal
Desde la entidad remarcaron que, a pesar de contar con un marco legal vigente, los controles actuales resultan insuficientes. Por eso, el objetivo del pedido es acceder a información concreta que permita evaluar la efectividad de las políticas municipales y avanzar en soluciones que reduzcan el impacto del ruido en el barrio.
El planteo se enmarca en una preocupación creciente por la convivencia entre el desarrollo de espacios recreativos y el derecho al descanso de los residentes en una de las zonas más concurridas de la ciudad.


