La cifra de víctimas por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela continúa en aumento. Más de 24 horas después de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el miércoles, las autoridades elevaron a 920 el número de muertos, mientras que los heridos superan los 3.360 y miles de personas siguen desaparecidas o atrapadas bajo los escombros.
La tragedia dejó además graves daños materiales, extensos cortes de energía y severas afectaciones en distintas ciudades del país. Según los últimos reportes oficiales, alrededor de 250 edificios sufrieron daños estructurales y al menos 2.927 familias resultaron damnificadas.
En paralelo, plataformas de búsqueda de personas reportan decenas de miles de casos de ciudadanos cuyo paradero aún no pudo ser confirmado, aunque también se informó que miles de personas ya fueron localizadas por familiares y organismos de emergencia.
La Guaira, entre las zonas más afectadas
El estado de La Guaira aparece como el principal epicentro de la devastación. Allí se registró el colapso de más de un centenar de edificios, especialmente en las localidades de Caraballeda y Catia La Mar.
En distintos sectores cercanos a Caracas también se observan edificios destruidos o con severos daños estructurales. La falta de suministro eléctrico y las dificultades en las comunicaciones complican las tareas de emergencia y la asistencia a los damnificados.
Ante este panorama, el Gobierno venezolano anunció el despliegue de 11.500 efectivos de seguridad para colaborar con las tareas de asistencia y resguardar las zonas afectadas.
Búsqueda contrarreloj de sobrevivientes
Los equipos de rescate continúan trabajando sin interrupciones en la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.
Para las tareas se utilizan maquinarias especializadas y equipos capaces de perforar estructuras de hormigón de manera controlada con el objetivo de aumentar las posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Las autoridades insistieron en que la prioridad absoluta sigue siendo rescatar personas con vida, al tiempo que solicitaron a la población evitar intervenir en zonas de derrumbe para no entorpecer el trabajo de los especialistas.
Paralelamente, avanzan las tareas para restablecer servicios esenciales como el suministro de agua potable, la energía eléctrica y las comunicaciones.
Comienza a llegar la ayuda internacional
Frente a la magnitud de la catástrofe, varios países anunciaron el envío de asistencia humanitaria y equipos de rescate.
Estados Unidos confirmó el despliegue de brigadas especializadas en búsqueda y rescate urbano, además de medios navales destinados a apoyar las operaciones frente a las costas venezolanas.
Argentina también anunció un operativo de asistencia que incluye médicos, enfermeros, rescatistas, medicamentos, plantas potabilizadoras, aeronaves y equipamiento para colaborar en las tareas de emergencia.
A la ayuda se sumaron además México, Chile, El Salvador y España, cuyos gobiernos manifestaron su apoyo al pueblo venezolano y pusieron a disposición personal especializado, insumos sanitarios y equipos de búsqueda y rescate.
Mientras continúan las tareas de remoción de escombros, las próximas horas son consideradas decisivas por los organismos de emergencia para localizar sobrevivientes y asistir a miles de personas afectadas por uno de los desastres naturales más graves registrados en Venezuela en las últimas décadas.

