Los precios de la ropa acumulan un alza del 118% en los últimos 12 meses, muy por encima del 83% de variación interanual de la inflación general que publicó el INDEC la semana pasada. El secretario de Comercio Matías Tombolini acordó con 40 empresas el congelamiento de precios en el rubro el mes pasado. Desde entonces, sin embargo, los aumentos y remarcaciones especulativas de precio no cesaron.
José María Chemes, propietario de un local de ropa de hombres de la ciudad de Santa Fe, le dijo a Veo Noticias que “lo primero que debemos decir es que el aumento en el índice que vemos en el rubro de la indumentaria es lo que vemos en la realidad con nuestros proveedores y en los mostradores. Esto de decir que el valor se multiplicó por dos a lo que valía la temporada pasada es lo que sucede en el mercado formal, que es el que el índica capta. Existe un gran mercado informal que actúa fuera de los circuitos impositivos que no es captado por esos índices y que tienen bajo precio. Lo que sucede en otros países que se conoce como Fat Fashion o uso de temporada en Argentina no existe ya que las importaciones están cerradas, entonces a esa demanda la cubre este mercado informal”.
“Lo que capta el índice es a un sector minoritario como el sector formal que ha tenido aumentos por encima de la inflación, que fue prácticamente del 80% interanual y la indumentaria aumentó más. Eso tiene que ver con factores de oferta y demanda, hay cierta escasez en algunos tipos de indumentaria, sobre todo en lo que conocemos como telas planas con las que se confeccionan pantalones, camisas, sacos, camperas; esa materia prima proviene del exterior y hay problemas de abastecimiento, lo que hace que si hay exceso de demanda la oferta escasa aumenta sus precios”, explicó.
Asimismo, aclaró que las telas con las que se hace ropa de verano se producen en Argentina y que “hay una oferta muy concentrada y hay una cierta especulación, aprovechando un pequeño pico d demanda que hubo en el invierno, lo que hace que los precios aumenten por sobre el nivel general”.
Por último, sostuvo que “en el corto plazo veo difícil que puedan tomarse medidas, creo que la propia dinámica inflacionaria encubre estos problemas. El consumidor y también el comercio tiene desorientación porque no hay señales de precio. La nominalidad esconde cualquier cosa, hemos perdido la referencia de precios”.
Fuente: Veo Noticias/ Página 12