Por Juan Trento
En la tarde del martes a las 17,30 e a la altura del relleno sanitario, un camionero fue atacado con un piedrazo de gran tamaño que se estrelló contra el parabrisas y lo perforó impactando finalmente sobre el asiento del vehículo. El camionero, sorprendido por el daño y el estruendo, no detuvo la marcha inmediatamente porque intuyó que la finalidad de él o los delincuentes fue para provocar que detuviera la marcha y finalmente así poder asaltarlo. Después, cuando se alejó un par de kilómetros, hizo la denuncia a la central de emergencias 911.
Desoladora ausencia policial
El testimonio del camionero es harto elocuente respecto de lo sucedido: “yo venía por la autopista Santa Fe – Rosario, hice el rulo y bajé por el rulo y tomé la avenida de circunvalación hacia el norte, y a unos 7 kilómetros siento un estruendo en el parabrisas, y me doy cuenta que atravesaron el parabrisas con un adoquín. Hice unos 10 kilómetros, y después paré. Yo no vi quien tiró la piedra, pero había yuyos altos. Yo iba transportando fertilizantes. La gente que colaboró conmigo, automovilistas y camioneros, detuvieron la marcha, llamamos a la Policía y jamás llegó la Policía al lugar. Terminé de limpiar el camión y me fui. Ahí no fue nadie y los esperamos durante 45 minutos.


