Luego de un primer hallazgo macabro el 5 de enero próximo pasado, de la desaparición de Lucas Rafael Caraballo, y posteriormente de establecer la conexión trágica entre esos restos encontrados en Gorostiaga y Circunvalación Oeste de Santa Fe con lo que fue finalmente el homicidio del coreógrafo paranaense, este jueves surgió una novedad.
Se sigue investigando el crimen donde el único sospechoso e imputado es Eber J.E.P.C., quien le alquilaba la casa donde vivía en el norte de la ciudad.
En este caso, la división de homicidios de la policía a través de actuaciones establecidas por la fiscal de la causa, Dra. Ana Gioria, encontró en un relevamiento hecho en un basural a cielo abierto curiosamente ubicado cerca de la casa donde vivía el docente, en este caso en Larguía, entre Funes y Piedrabuena, lo que serían partes humanas óseas, prendas de vestir y mobiliario, lo que bien podrían ser los restos faltantes del cuerpo de la víctima y de sus pertenencias.
Por tal motivo, se convocó a posteriori al grupo técnico criminalístico de la PDI para terminar de corroborar el hallazgo.

