Lo que hace meses era solo un esqueleto metálico, hoy es un vehículo listo para la pista. El proyecto, que involucró el trabajo de todo el año, se prepara para las últimas puestas a punto. “Estamos embelleciéndolo y haciendo unos retoques en la parte mecánica”, explicó el profesor Carlos Torres.
Un proyecto que une especialidades
El desarrollo del auto eléctrico funcionó como un proyecto institucional que integra los conocimientos de distintas áreas. “Tenemos la especialidad electromecánica, pero también electrónica está haciendo algo de telemetría para controlar temperatura de la batería”, detalló Torres.. El objetivo es que los alumnos de años superiores vean reflejado lo aprendido en algo tangible..
El vehículo es totalmente eléctrico y funciona con cuatro baterías de litio que conforman 48V en total.. Según explicó Fabricio, alumno y mecánico del equipo, el motor está en la parte trasera y las baterías adelante “por un tema de peso, para que el frenado sea más rígido”.. El auto utiliza ruedas de bicicleta, freno a disco y puede alcanzar una velocidad de 60 km/h..
Las pruebas del Desafío Eco YPF
El equipo deberá superar una revisión técnica y un test de conocimiento al llegar. La competencia del sábado incluye cuatro pruebas distintas: un slalom con estacionamiento, un sprint femenino de dos vueltas, “picadas” de 200 metros (octavo de milla) y la carrera principal.
La prueba final, llamada “Endurance”, dura una hora y veinte minutos. Allí, el objetivo no es solo la velocidad, sino la eficiencia: “Tenés que optimizar digamos el desgaste de la batería. El auto que más recorrido hace en ese tiempo (…) es el auto que gana la carrera”, señaló el profesor.
Belén, una de las tres estudiantes que viajará como piloto, se mostró entusiasmada tras las primeras pruebas en el patio de la escuela. El objetivo del equipo, según el informe, es poder terminar la carrera y sumar experiencia en este desafío nacional.


